El Palacio de Ajuria Enea fue el lugar elegido para rendir homenaje a los logros del primer Gobierno Vasco de Garaikoetxea, en un acto que reunió a destacados representantes institucionales del País Vasco, liderados por el lehendakari Imanol Pradales. Esta ceremonia coincidió con el aniversario de la primera reunión de este Ejecutivo, celebrado hace 45 años.
En su discurso, Pradales destacó la importancia de este primer gobierno en la construcción de un futuro próspero para Euskadi. Reconoció que Garaikoetxea llegó a un territorio en crisis, enfrentando una situación de recesión, un alto nivel de desempleo y una industria en declive. Además, mencionó el clima de violencia que caracterizaba la época, marcado por los atentados de ETA y grupos de extrema derecha, lo que hacía aún más compleja la tarea de establecer un gobierno estable.
Pradales subrayó que el legado de Garaikoetxea consistió en diseñar las bases de un futuro mejor para la comunidad vasca. “Os debemos las instituciones actuales. Os debemos nuestro bienestar. Y os debemos la oportunidad de un futuro nuevo”, afirmó el lehendakari, enfatizando el impacto positivo que estas decisiones han tenido en la sociedad vasca.
Por su parte, Garaikoetxea rememoró los desafíos que enfrentó tras la dictadura desde 1980, destacando la capacidad de Euskadi para superar adversidades. Agradeció la iniciativa de Pradales para conmemorar este evento, resaltando que su experiencia en el Palacio de Ajuria Enea le había dejado recuerdos imborrables. «Ajuria Enea fue mi casa durante seis años y es como si el tiempo no hubiera pasado», dijo.
El expresidente del Gobierno Vasco también se mostró optimista ante los retos futuros, afirmando que, a pesar de ser significativos, la valentía y el trabajo de la sociedad vasca permiten pensar que se pueden sortear. «Los desafíos de futuro son grandes, pero mayor es nuestra capacidad para superarlos. Somos una nación valiente y trabajadora», concluyó.
Este homenaje se presenta como una oportunidad para reflexionar sobre la trayectoria de la comunidad vasca y su capacidad de resiliencia a lo largo de los años. Con el recuerdo de un pasado difícil, líderes actuales destacan la importancia de trabajar juntos para construir un futuro más próspero y sostenible para Euskadi.





























































































