En el marco de la semana #OpenGovWeek, se ha llevado a cabo un proceso participativo promovido por Irekia Gobierno Abierto que tiene como objetivo reflexionar sobre cómo prevenir y disminuir la propagación de noticias falsas. Este evento se desarrolló en Bilborock, en Bilbao, y reunió a un amplio público, así como a expertos en el ámbito periodístico y en la gestión de la información.
Las contribuciones de los ciudadanos a través de plataformas como Irekia y Osoigo fueron analizadas en diversas mesas redondas. Durante estas sesiones, se discutió la legitimidad y el uso de las redes sociales, así como el impacto que las noticias falsas tienen en la formación de la opinión pública en Euskadi. También se abordó la tendencia creciente de los usuarios a recurrir a los medios digitales más cercanos, lo que pone de manifiesto un cambio hacia la búsqueda de fuentes de información más fiables.
El evento tuvo una duración de más de dos horas y permitió a los asistentes profundizar en temas como la búsqueda de clics fáciles, el papel que debe desempeñar el usuario en la lucha contra la desinformación y la importancia de iniciativas como maldita.es y The Trust Project, que buscan garantizar una gestión independiente frente a influencias de los poderes públicos.
Además, se discutieron posibles mecanismos que faciliten la participación del público en programas de radio, con el fin de evitar la desinformación. Otro aspecto relevante fue la educación de jóvenes y adultos en relación con los medios, lo que resulta crucial para fomentar un consumo crítico de la información. La consejera María Ubarretxena enfatizó la importancia de seguir investigando y analizando formas efectivas para combatir las noticias falsas, abriendo así la puerta a futuras aportaciones por parte de la ciudadanía.
El evento se enmarca dentro de un contexto más amplio donde la desinformación ha cobrado relevancia, especialmente en la era digital. Las plataformas sociales han transformado la manera en que consumimos información, lo que plantea desafíos significativos para la ética periodística y la confianza pública. A medida que más personas recurren a canales de comunicación online, es fundamental desarrollar estrategias que no solo eduquen a los usuarios, sino que también fortalezcan la credibilidad de los medios tradicionales.
La discusión en torno a la desinformación no solo es pertinente a nivel local, sino que también responde a una preocupación global. La capacidad de los ciudadanos para discernir entre información veraz y falsa es crucial para el funcionamiento de una democracia saludable. Por ello, iniciativas como la llevada a cabo por el Gobierno Vasco se presentan como pasos necesarios hacia la promoción de una ciudadanía informada y responsable.
En conclusión, la reflexión sobre la desinformación y su impacto en la sociedad debe continuar. Eventos como el celebrado en Bilbao son esenciales para fomentar un diálogo constructivo y dinámico entre diferentes actores sociales. La participación activa de los ciudadanos en estos procesos no solo enriquece la discusión, sino que también brinda la oportunidad de desarrollar soluciones colectivas para un problema que afecta a todos.






























































































