La selección española de balonmano, que contaba con los guipuzcoanos Kauldi Odriozola e Imanol Garciandia, se despidió del Europeo tras perder ante Dinamarca en un encuentro donde mostró destellos de su potencial, pero finalmente sucumbió ante los errores que habían marcado otros partidos. El choque tuvo lugar el pasado sábado y significó el adiós a la lucha por las medallas para el equipo que dirige Jordi Ribera.
Desde el inicio, España se encontró con dificultades para contener a la potente vanguardia danesa. No fue hasta pasados dos minutos y medio que el jugador Emil Jacobsen logró abrir el marcador desde los siete metros. A pesar de esto, el equipo español logró mantener la competitividad en el ataque gracias a las aportaciones de los guipuzcoanos, en especial de Imanol Garciandia, quien se destacó con su potente lanzamiento, y de Kauldi Odriozola, cuyo desdoblamiento generó importantes oportunidades ofensivas.
El partido se tornó más emocionante cuando Odriozola fijó a dos defensores daneses, permitiendo a Álex Dujshebaev anotar y reducir la desventaja a tan solo dos goles en el descanso, dejando el marcador en 14-16. Este acercamiento ofreció esperanza a una selección que había estado por debajo en el marcador en varias ocasiones.
Sin embargo, en la segunda parte, la situación se complicó para España. Tras un breve empuje que les permitió empatar a 17, el equipo sufrió una sequía de seis minutos sin anotar, lo que permitió a Dinamarca ampliar la ventaja a 17-22. Durante esos cruciales minutos, el portero danés Emil Nielsen mostró su calidad con varias paradas decisivas.
La falta de efectividad en el lanzamiento se hizo evidente, ya que España no lograba marcar, mientras que Dinamarca capitalizaba cada oportunidad. A medida que avanzaba el partido, la diferencia se hizo notoria; Dinamarca ya había igualado los 16 goles de la primera mitad en solo 20 minutos del segundo tiempo, evidenciando la superioridad en el juego.
La estrategia defensiva de España, que osciló entre formaciones de 6:0 y 5:1, no logró frenar el ataque danés. A pesar de la adversidad, el equipo español mantuvo su espíritu competitivo, cerrando el partido con un parcial final de 6-4, gracias en parte a la sobresaliente actuación de Marcos Fis, quien terminó como máximo goleador español con 9 goles.
Este encuentro cierra las puertas a las semifinales para la selección española, que se había embarcado en un nuevo ciclo con expectativas altas. Ahora, el equipo se prepara para sus próximos encuentros, siendo el primero el próximo lunes contra Francia y el segundo el miércoles ante Portugal. Ambas citas ofrecen una oportunidad para aprender de los errores y fortalecer sus virtudes, ya que el Mundial de 2027 ya se vislumbra en el horizonte.






























































































