Este viernes, representantes de instituciones y partidos políticos, a excepción del PP, se dieron cita en el velatorio de Xabier Arzalluz, ex presidente del PNV, quien falleció el jueves a los 86 años. Entre los asistentes, destacaron figuras como el ex lehendakari Juan José Ibarretxe, el líder de Sortu, Arkaitz Rodríguez, y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, quienes ofrecieron sus condolencias a la familia del difunto en el tanatorio de Bilbao.
El Rey Felipe VI y el rey emérito Juan Carlos I también hicieron llegar sus mensajes de pésame al lehendakari Iñigo Urkullu por la muerte de Arzalluz, un personaje central en la política vasca. En la capilla ardiente, Andoni Ortuzar, presidente del PNV, lideró una delegación que incluyó a miembros de la Ejecutiva nacional y al portavoz del partido en el Congreso, Aitor Esteban. Ortuzar destacó la figura de Arzalluz como un «abertzale ejemplar» y un referente en la historia reciente del PNV.
La jornada comenzó con la llegada del ex lehendakari Juan José Ibarretxe, quien optó por no hacer declaraciones, seguido por otros destacados miembros del partido como Jon Azua y Josune Ariztondo. El alcalde Aburto resaltó la influencia de Arzalluz en la historia reciente de Euskadi, afirmando que «sería muy difícil de entender la historia más reciente sin su liderazgo».
También se hicieron presentes figuras de la izquierda abertzale, incluyendo a Rafa Díez, Rufi Etxeberria y Tasio Erkizia, quienes reconocieron el liderazgo de Arzalluz a pesar de las diferencias políticas. Arkaitz Rodríguez manifestó que, más allá de las discrepancias, el legado de Arzalluz ha dejado una huella profunda en el pueblo vasco.
Por la tarde, se esperaba la llegada de una delegación de EH Bildu, encabezada por el coordinador general Arnaldo Otegi, así como del ex lehendakari socialista Patxi López, quien asistiría junto a Idoia Mendia, actual líder del PSE-EE y ex alumna de Arzalluz. También se unirá a las despedidas el secretario general de Podemos, Lander Martínez.
Es importante señalar que el único partido que se ha distanciado ha sido el PP vasco. Su presidente, Alfonso Alonso, optó por no comentar sobre lo que representa la figura de Arzalluz, aunque confirmó que su partido había enviado condolencias a la formación nacionalista. “Es lo que hemos hecho, nada más. Y creo que lo mejor que podemos hacer es no decir lo que nos sugiere la figura», declaró Alonso.
La despedida de Xabier Arzalluz refleja la profunda conexión que existía entre él y el desarrollo político del País Vasco. Su legado continúa siendo un referente en las discusiones políticas y en la memoria colectiva de Euskadi, haciendo evidente que su influencia perdurará en el tiempo.





























































































