El Departamento de Educación ha dado a conocer la implementación de seis «procesos de integración» en un total de doce colegios públicos de Bizkaia. Esta medida conllevará el cierre de cuatro centros ubicados en Bilbao, Getxo y Leioa, entre los cuales se encuentra el colegio Larrañazubi, una decisión motivada por la disminución de las matriculaciones. La asociación de familias del mencionado colegio ha expresado su preocupación, resaltando la «absoluta situación de vulnerabilidad e indefensión» que enfrentan los alumnos, quienes son escolarizados en castellano. La falta de garantías sobre su reubicación en centros que ofrezcan este modelo educativo ha sido un punto crítico en su comunicado.
Además, han alertado sobre las consecuencias que podría acarrear este cambio para los niños que necesitan atención especial, dado que el colegio Larrañazubi alberga un aula estable para menores con autismo y otras necesidades educativas. Los representantes de las familias enfatizan que la transición a una lengua desconocida podría provocar un retroceso educativo y crisis emocionales en estos alumnos, quienes han sido educados en castellano desde muy pequeños.
Los padres también han destacado que las instalaciones del colegio, que cuenta con un patio de más de 5.000 metros cuadrados y está situado a solo seis minutos de la estación de metro de Aiboa, ofrecen un entorno propicio para el aprendizaje. Lamentan, asimismo, la escasa atención por parte del Gobierno Vasco, que ya había cerrado un aula para niños de dos años sin justificación alguna el año anterior. En su defensa, añaden que el colegio Larrañazubi no es una amenaza para el euskera, sino que representa una herramienta esencial para promover la cohesión social y la igualdad de oportunidades en Euskadi.
La presidenta de la asociación de familias, Ilse Saiz, ha calificado la decisión de la administración como una «vulneración flagrante de los derechos de los niños», privándoles de igualdad de oportunidades y del acceso a su modelo educativo actual. También ha subrayado la gravedad del cierre del Aula Estable, lo que significaría la pérdida de un entorno inclusivo que ha garantizado el bienestar de los alumnos a lo largo de los años.
El proceso de integración, que implica el cierre de cuatro colegios —Ingeniero Orbegozo y Tomás Camacho en Bilbao, Larrañazubi en Getxo, y Lamiako en Leioa—, ha sido justificado por el Departamento de Educación señalando que se deben a tasas de matriculación muy bajas. En algunos casos, los números son alarmantemente reducidos, con aulas que llegan a tener apenas tres alumnos. Esta reestructuración busca mejorar la calidad educativa y combatir la segregación escolar, según han afirmado desde el gobierno.
El plan incluye una integración gradual entre centros, donde se espera que la calidad educativa prevalezca. En el caso de Bilbao, se ha anunciado que los centros CEIP Ingeniero Orbegozo y CEIP Gabriel Aresti se integrarán, al igual que CEIP Tomás Camacho con CEIP Maestra Isabel Gallego Gorria. En Getxo, se prevé la fusión de CEIP Larrañazubi y CEIP San Ignacio, mientras que en Leioa, se combinarán CEIP Lamiako y CEIP Artaza Piñueta.
Desde el Gobierno Vasco, se ha insistido en que los procesos se llevan a cabo de manera consensuada con las comunidades educativas de los centros afectados, asegurando que «nadie se queda en la calle». El personal de los colegios que cierran podrá optar por trasladarse a otros centros o permanecer en el nuevo colegio resultante de la integración. Las familias afectadas están profundamente preocupadas por la calidad educativa que ofrecerán los nuevos centros a los que serán trasladados sus hijos.
La situación también refleja cambios demográficos en Euskadi, ya que la natalidad ha disminuido notablemente, provocando la pérdida de cerca de 13.000 alumnos en Educación Infantil y Primaria desde 2020. Esta tendencia se ha visto acompañada por un aumento en las inscripciones fuera de los plazos ordinarios, lo que sugiere un cambio en la dinámica educativa de la región.
De cara al futuro, el Departamento de Educación planea continuar con procesos de integración en colegios públicos de Álava y Gipuzkoa, aunque en estos casos no se prevé el cierre de instalaciones. La situación educativa en Bizkaia y su implicación en la calidad educativa de los alumnos sigue siendo un tema de gran relevancia que requiere atención y soluciones operativas que garanticen la equidad y el acceso a una educación de calidad para todos.





























































































