La Urola Kostako Udal Elkartea, junto con el asesoramiento de Isladak, ha presentado un análisis sobre las repercusiones del cambio climático en la economía de la comarca. Este estudio destaca cómo fenómenos climáticos, como el incremento de temperaturas, la elevación del nivel del mar, fuertes lluvias o incendios, están impactando en el pequeño comercio, el sector primario y las empresas de la zona.
Las dos primeras sesiones de presentación del informe se llevaron a cabo en Zumaia y Orio, donde participaron representantes del comercio local y diversas empresas. Los asistentes compartieron sus experiencias sobre los efectos que ya están sintiendo en sus negocios y resaltaron la importancia de una acción coordinada para abordar estos desafíos.
El estudio pone de manifiesto que en Zumaia, los principales riesgos incluyen las inundaciones, tanto fluviales como pluviales, así como la subida del mar, que podrían generar dificultades en zonas industriales y otros puntos críticos del municipio. Las proyecciones indican que la intensidad de estos fenómenos climáticos podría aumentar en los próximos años.
El comercio local ha expresado su preocupación por el crecimiento de las compras en línea y la contaminación que estas generan. Según los participantes, «es fundamental concienciar a la ciudadanía sobre el impacto ambiental y apostar por el comercio de proximidad». También subrayaron la necesidad de pasar de las palabras a la acción, instando a realizar cambios significativos en los hábitos de consumo.
En lo que respecta al sector primario, se enfatizó la necesidad de anticiparse a los problemas mediante medidas como el cuidado de los bosques, que podrían reducir el riesgo de incendios, así como el mantenimiento de los cauces de agua para prevenir inundaciones. En este contexto, se han programado más sesiones de trabajo, que se llevarán a cabo el 22 en Zarautz, a las 9.30 horas en la sede de UKUE, y el 23 en Getaria, a partir de las 17.30 horas en el Zarautz Jauregia.
Las iniciativas que se están promoviendo buscan no solo mitigar los efectos del cambio climático, sino también fomentar una colaboración entre los sectores afectados. La participación activa de la comunidad es crucial para crear un tejido económico más resiliente ante las adversidades ambientales que se avecinan. Las sesiones de trabajo y el intercambio de experiencias reflejan una clara intención de unir esfuerzos y buscar soluciones que beneficien a todos los implicados.




























































































