El ambiente en el vestuario de la Real Sociedad es optimista tras una serie de buenos resultados que han aumentado la confianza del equipo. La reciente victoria, especialmente significativa por ser contra un rival de la talla del Barça, ha generado una euforia palpable. «Nosotros también generamos ocasiones y creamos jugadas, pero al final, si no metes, no vale para nada», comentó un jugador sobre el desafío que representa enfrentar a un equipo de tal envergadura.
El nuevo entrenador, Matarazzo, ha logrado infundir una energía renovada en el equipo. «Vino y logró que haga bueno hasta en el día de San Sebastián», afirmaron los jugadores, quienes sienten que su estilo de dirección está transformando la dinámica del grupo. La conexión con la afición es más fuerte que nunca, especialmente en eventos importantes como la Tamborrada, donde la hinchada ha mostrado un apoyo incondicional en cada partido.
La importancia de lograr una buena conexión con los seguidores no se subestima. Cuando la Real juega bien, es evidente que la comunión con la afición se traduce en un rendimiento superior en el campo. «Lo notamos contra Osasuna y contra el Barcelona; la afición estuvo con nosotros todo el tiempo», señalaron los jugadores, reconociendo el impacto que tiene ese respaldo en su desempeño.
A pesar de los resultados positivos, el equipo es consciente de que el camino es largo y lleno de desafíos. La temporada pasada fue complicada, y aunque ahora parecen más sólidos, no quieren caer en la complacencia. La meta es clara: buscar un lugar en Europa y, al mismo tiempo, avanzar en la Copa, donde el próximo rival es el Alavés. «Queremos llegar a la final», afirmaron sin dudar.
Ante la posibilidad de un juego contra el Celta, los jugadores se muestran motivados. «Todos queremos ser titulares, pero lo más importante es el equipo y lo que el míster decida», comentaron, reflejando el compromiso colectivo que caracteriza a la plantilla. Esta filosofía, unida a la competencia sana entre los jugadores, promete elevar el nivel general del equipo.
La situación actual es también un recordatorio de la naturaleza cambiante del fútbol. «El año pasado no remontamos un partido en toda la Liga; ahora, parece que somos inquebrantables», reflexionaron. Sin embargo, son cautos y saben que cada partido es una nueva oportunidad para demostrar su valía. «No queremos hablar rápido; estamos en una buena racha, pero debemos seguir trabajando», añadieron.
El club ha experimentado cambios significativos, y aunque algunos jugadores han hablado de una mejora en el ambiente, es fundamental recordar el pasado. «No hay que mirar atrás; hay que enfocarse en lo que estamos haciendo ahora», concluyeron, reafirmando su determinación de seguir avanzando.
Con el respaldo de una afición apasionada y un cuerpo técnico que está logrando conectar con los jugadores, la Real Sociedad se prepara para afrontar los próximos desafíos con la mirada fija en la mejora continua y el deseo de volver a lo más alto. El camino que les espera está lleno de incertidumbres, pero la confianza y la unidad parecen ser sus mejores aliados.





























































































