La consejera María Ubarretxena ha manifestado su satisfacción ante la reciente adquisición del 29,77% de Talgo por un consorcio vasco que incluye a la empresa Sidenor, así como al Gobierno Vasco, BBK y Vital. Esta operación ha sido calificada como una «muy buena noticia» para la comunidad autónoma, dado el impacto positivo que podría tener en la economía regional.
Durante una rueda de prensa celebrada este lunes, Ubarretxena fue consultada sobre las declaraciones del secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, quien afirmó que «el mérito de que Talgo siga en Euskadi es de los socialistas». La consejera optó por centrarse en los beneficios que la permanencia de la empresa traerá a la región, subrayando que «lo importante es que Talgo se queda en Euskadi y que la sede social también se queda aquí».
En línea con estas afirmaciones, el lehendakari Imanol Pradales ya había destacado previamente la importancia de esta operación. Ubarretxena anticipó que se espera concluir la transacción en un plazo de tres semanas, lo que podría resultar en la creación de nuevos empleos y un impulso significativo para la industria en Euskadi. «Esto va a ser un revulsivo para nuestra economía», agregó la consejera.
La compra del 29,77% de Talgo, que se llevará a cabo por Sidenor y sus socios, refleja un esfuerzo por mantener y potenciar la presencia de empresas estratégicas en el territorio. Talgo, conocido por su innovación en el sector ferroviario, ha sido un pilar fundamental en la economía vasca, y su estabilidad es clave para el desarrollo industrial de la comunidad.
El consorcio está compuesto por diversas entidades que buscan fortalecer la colaboración entre el sector público y privado, con el objetivo de garantizar un futuro próspero para la industria vasca. La participación del Gobierno Vasco en este tipo de iniciativas muestra su compromiso con el desarrollo económico y la creación de empleo en la región.
La decisión de adquirir una parte de Talgo no solo representa una inversión estratégica, sino que también subraya la importancia de la cooperación entre las diferentes instituciones y empresas de Euskadi. A medida que la transacción avanza, se espera que genere un ambiente propicio para el crecimiento y la innovación en el sector ferroviario.
Además, Ubarretxena enfatizó que el desarrollo de Talgo en Euskadi podría atraer a otros inversores, lo que beneficiaría a la economía local a largo plazo. La consejera expresó su esperanza de que esta adquisición fomente una mayor actividad empresarial y contribuya al bienestar de la comunidad.
De cara al futuro, el resultado de esta operación no solo dependerá de la ejecución efectiva de la compra, sino también de cómo se gestionen las sinergias entre los diferentes actores involucrados. La permanencia de Talgo en Euskadi podría marcar un hito en la historia industrial de la región, reafirmando su posición como un centro neurálgico para la innovación y el desarrollo tecnológico.
En resumen, la compra del 29,77% de Talgo por parte del consorcio liderado por Sidenor representa una oportunidad clave para reactivar la economía de Euskadi. Con la previsión de generar nuevos puestos de trabajo y atraer más inversiones, el futuro de esta operación se presenta prometedor y lleno de posibilidades.





























































































