La borrasca Benjamín ha causado estragos en Donostia, donde el fuerte viento ha generado varios incidentes en las carreteras y ha provocado la caída de numerosas ramas. En lo que va del día, desde las 6:00 hasta el mediodía, los servicios de emergencia han llevado a cabo aproximadamente 30 intervenciones relacionadas con árboles caídos, escombros y otros elementos en peligro, según han informado fuentes del Ayuntamiento. A pesar de la magnitud de los daños materiales, no se han registrado heridos hasta el momento.
Los Bomberos de Donostia continúan trabajando en la atención de diferentes incidencias que van surgiendo. Tres dotaciones permanecen activas en la ciudad para abordar los problemas que se presentan a medida que avanza la tormenta. Las autoridades locales han instado a la población a extremar las precauciones y evitar desplazamientos innecesarios.
Como medida de seguridad, varios espacios públicos han sido cerrados. Este jueves, los cementerios y los parques de Aiete, Miramar, Cristina Enea y Urgull no están abiertos al público. Igualmente, se ha restringido el acceso al Paseo Nuevo desde la noche anterior, y toda la zona costera se mantiene cerrada, incluyendo lugares emblemáticos como el Peine del Viento y el espigón de la Zurriola.
Además, los parques de Cristina Enea, Serafín Baroja y el parque de la Memoria están completamente cerrados, mientras que el monte Urgull tiene acceso limitado únicamente a la Ikastola Orixe. El parque del Palacio Miramar también se encuentra parcialmente cerrado, con acceso permitido entre el Pico del Loro y Miraconcha. La situación ha llevado a que se tomen muchas precauciones para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Las autoridades de Protección Civil han anunciado que se espera que los parques puedan reabrirse al público este viernes. Sin embargo, los accesos a las zonas marítimas seguirán cerrados al menos durante el día siguiente, debido a la inestabilidad del clima y las condiciones adversas que se prevén.
La intervención de los servicios de emergencia, así como la respuesta rápida del Ayuntamiento de Donostia, han sido claves para gestionar la crisis provocada por la borrasca. La comunidad local se mantiene alerta y observando las recomendaciones dadas por las autoridades para garantizar su seguridad en este periodo de inclemencias meteorológicas.
Se insta a la población a seguir las actualizaciones oficiales y a estar atentos a los avisos sobre el estado de los espacios públicos, así como sobre el comportamiento del clima en las próximas horas.






























































































