El Gobierno Vasco ha expresado su «sorpresa y preocupación» ante la reciente decisión del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de limitar la vacunación contra la dermatosis nodular contagiosa solamente a la provincia de Gipuzkoa, excluyendo el resto de Euskadi. Esta acción ha sido interpretada por el Ejecutivo autonómico como una falta de «sensibilidad» hacia los ganaderos de la región, quienes, según argumentan, quedan «desprotegidos» por esta resolución.
Desde hace meses, el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca ha solicitado la implementación de una vacunación preventiva a nivel regional, considerándola la medida más idónea para salvaguardar la sanidad del sector ganadero. Sin embargo, al no recibir una respuesta favorable del Ministerio, se han planteado alternativas más limitadas, como la vacunación en áreas de perivacunación que abarcan zonas con alta concentración ganadera en Álava y Bizkaia.
La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, ha señalado que la negativa a aceptar esta propuesta también por parte del Ministerio refleja una falta de entendimiento sobre las realidades que enfrentan las explotaciones ganaderas en Euskadi. Barredo ha declarado que la decisión ministerial «nos deja en una situación que consideramos preocupante, ya que no se tiene en cuenta la realidad de nuestras explotaciones ganaderas ni el funcionamiento del sector primario en Euskadi».
El departamento ha subrayado que la movilidad del ganado y el uso compartido de pastos comunales requieren un enfoque más integral y preventivo respecto a la vacunación. Barredo ha criticado la lógica del Ministerio, que justifica su postura en el alto grado de vacunación en regiones limitrofes de Francia, argumentando que esto no es suficiente para garantizar la protección en Euskadi, donde las circunstancias son diferentes.
Una Respuesta Necesaria
En sus declaraciones, la consejera ha enfatizado que limitar la vacunación únicamente al Territorio Histórico de Gipuzkoa «incrementa la incertidumbre y no ofrece las garantías necesarias para asegurar la seguridad de la actividad ganadera». La Copa del Rey de la ganadería vasca, por lo tanto, se ve amenazada por una decisión que no considera las particularidades del sector y que se traduce en preocupaciones adicionales para los ganaderos.
El compromiso del Gobierno Vasco con el sector ganadero se ha reafirmado, asegurando que seguirán defendiendo medidas que ofrezcan certidumbre y protección a los profesionales del campo. Este planteamiento se refuerza ante la insistencia de que la negativa a extender la vacunación a las zonas colindantes no responde a un enfoque responsable de prevención sanitaria.
Como resultado, el departamento, junto con las diputaciones forales, ha decidido seguir presionando al Ministerio para que se autorice una vacunación más amplia, con el fin de garantizar la seguridad sanitaria y la viabilidad del sector primario en Euskadi. Esta situación resalta la necesidad de un enfoque coordinado y efectivo para abordar las preocupaciones del sector ganadero, que enfrenta desafíos constantes en su esfuerzo por mantener la salud animal y la seguridad alimentaria.





























































































