La selección española de balonmano, con la participación de los guipuzcoanos Kauldi Odriozola e Imanol Garciandia, comenzará este jueves su andadura en la Ronda Principal del Europeo enfrentándose a Noruega. Este inicio se produce tras una fase de grupos complicada, donde los españoles no lograron obtener los puntos tras la victoria de Alemania.
El equipo dirigido por Jordi Ribera ha llegado a este punto después de superar un camino lleno de incertidumbres. A pesar de haber vencido a Serbia por un solo gol para asegurar su acceso al Mundial de 2025, el equipo había estado al borde de la eliminación en la fase anterior tras la derrota ante Austria, que había sido un obstáculo significativo.
En un giro inesperado, la victoria de Serbia sobre Alemania complicó aún más la situación, dejando a España con la posibilidad de quedar fuera incluso después de haber ganado sus partidos previos. Sin embargo, el equipo ya está en la Main Round, aunque comenzará sin puntos tras no poder vencer a Alemania.
Los partidos se llevarán a cabo en Herning, el mismo lugar donde España ha estado compitiendo, junto a los dos mejores equipos de los grupos A, B y C, que se ha disputado en Oslo. Hasta ahora, Francia y los nórdicos han asegurado su lugar, mientras que el grupo B ha traído sorpresas, siendo Portugal quien derrotó a Dinamarca en la jornada final de la fase de grupos.
El calendario de la selección española establece que todos sus partidos se jugarán a las 18:00 horas en días alternos, a excepción del último, que se disputará a las 15:30 horas. Los enfrentamientos incluirán a Noruega, Dinamarca, Francia y Portugal, en lo que se augura una serie de desafíos significativos.
El seleccionador Jordi Ribera ha compartido su perspectiva sobre la evolución del equipo, afirmando que “el equipo ha ido mejorando e irá mejorando a medida que vaya pasando la competición”. Ribera subraya la importancia de concentrarse en el primer encuentro, considerando que “lo importante ahora es conseguir esos dos puntos con Noruega”.
El extécnico del Bidasoa ha enumerado los objetivos, señalando que el primer desafío era superar un grupo complicado. Ahora, con la primera meta alcanzada, el equipo tiene la esperanza de “llegar a lo más arriba y clasificarse para esas semifinales”. Este sueño dependerá del rendimiento en el partido inaugural contra Noruega, donde Ribera ha instado a sus jugadores a “ir a muerte los 60 minutos”.
El panorama en la Main Round es complejo, ya que se enfrentarán a otros equipos de gran calibre. Francia, Alemania y Portugal inician la ronda con dos puntos, mientras que España, Dinamarca y Noruega comienzan sin ningún punto, lo que añade presión desde el inicio. La competencia será feroz, ya que estos equipos incluyen campeones mundiales y europeos, así como equipos emergentes como Portugal, que ha demostrado ser un rival formidable.
Este campeonato es una oportunidad para que la selección española se reafirme en el balonmano europeo, y los retos que se avecinan en la Main Round pondrán a prueba su capacidad y determinación. La cita con Noruega será crucial, no solo para obtener puntos, sino para establecer un buen inicio en esta fase decisiva. Con el foco en el presente y la mirada puesta en el futuro, el equipo espera dar lo mejor de sí en este torneo que puede definir su trayectoria en el balonmano internacional.






























































































