El vicelehendakari segundo y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, ha destacado que el derecho a decidir representa el principal obstáculo en las negociaciones entre el PNV, EH Bildu y el PSE-EE para la elaboración de un nuevo Estatuto. Según sus declaraciones, esta cuestión se considera una «línea roja» para su partido, que no está dispuesto a «cruzar».
Las observaciones fueron realizadas durante una entrevista en Radio Euskadi, donde Torres analizó el progreso de las conversaciones y los puntos más conflictivos entre las formaciones políticas implicadas. En este sentido, el consejero recordó que el Partido Socialista ha estado presente de manera continua en la mesa de actualización del Estatuto, subrayando que «nunca se ha levantado» de ella.
El consejero socialista ha enfatizado su disposición a buscar acuerdos, afirmando que el partido ha propuesto diversas formas de alcanzar un consenso. Sin embargo, el problema radica en que hay elementos, como el derecho de autodeterminación, que se erigen como «líneas rojas», dificultando así el avance en las negociaciones. Este punto ha sido identificado como un bloqueo significativo en las conversaciones a tres bandas.
Durante la entrevista, Mikel Torres expuso que es esencial centrar el trabajo en los avances acumulados en los últimos 40 años, que no están reflejados en el Estatuto existente. Propuso que se debe tener altura de miras en las discusiones para lograr que el nuevo Estatuto incorpore estos cambios. A pesar de las diferencias, expresó que la aprobación del texto no debe verse comprometida, ya que «toda la ciudadanía vasca» espera que se avance en este proceso.
El consejero consideró que el derecho a decidir sigue siendo uno de los escollos más relevantes, y aunque no ofreció detalles específicos sobre las negociaciones, indicó que la discreción es fundamental. También remarcó que este asunto puede generar diferentes interpretaciones entre el PNV y EH Bildu, contribuyendo a las tensiones en las conversaciones.
Finalmente, Mikel Torres reafirmó la voluntad de los socialistas de avanzar en las negociaciones, aunque insistió en que deberán respetarse líneas rojas que no están dispuestos a ignorar. Este enfoque refleja la complejidad del proceso, donde se busca dar un paso hacia adelante sin sacrificar principios fundamentales del Partido Socialista.





























































































