En la actualidad, un fenómeno laboral denominado ‘lazy girl jobs’ está ganando popularidad, especialmente entre la generación Z. Este concepto, creado por la estadounidense Gabrielle Judge, destaca por la búsqueda de trabajos que ofrezcan horarios flexibles, opciones de teletrabajo y un ambiente que priorice la salud mental. Con millones de visualizaciones en plataformas como TikTok, revela cómo los más jóvenes están redefiniendo su relación con el empleo.
La generación centennial está adoptando una postura clara: su trabajo debe ajustarse a su vida y no al revés. Un estudio reciente revela que el 53% de los jóvenes de esta generación en España expresa una preocupación significativa por su salud mental, lo que los lleva a evitar empleos que les consuman demasiado tiempo y energía. Buscan crecer y aprender, pero sin sacrificar su bienestar personal.
La psicóloga Carolina Rodríguez Montes, experta en bienestar organizacional, explica que las nuevas generaciones están más dispuestas a cuidar de su salud mental. «Este autoconocimiento emocional les impulsa a elegir una profesión que respete y promueva su confort», señala. La búsqueda de empleos que fomenten un verdadero equilibrio se ha convertido en una tendencia predominante.
El concepto de ‘soft life’ está en el centro de esta nueva filosofía laboral. La Organización Mundial de la Salud ha subrayado que la desconexión es fundamental para mantener una buena higiene mental. Rodríguez Montes utiliza una metáfora para ilustrar este punto: «Si llenamos un ascensor al 200%, ¿cuántas posibilidades hay de que no funcione o se desplome? Lo mismo ocurre con la carga laboral». Por tanto, actualmente se prioriza el bienestar mental por encima de ascensos o promociones.
Los jóvenes buscan un estilo de vida más tranquilo, que les permita disfrutar de sus pasiones y relaciones personales. «No se trata de resignación, sino de un plan vital consciente y ambicioso», aclara Arantza Danés, experta en comunicación y gestión de personas. La diferencia radica en que ya no se persigue acumular títulos o promociones de manera incesante, sino en diseñar una carrera que les permita disfrutar de su tiempo.
Este nuevo enfoque laboral no está exento de desafíos. Las oportunidades laborales que buscan estos jóvenes suelen ser aquellas que proporcionan autonomía, gestión flexible del tiempo y límites claros. Ejemplos de estas profesiones incluyen atención al cliente digital, marketing de contenidos y roles en diseño. Empresas como Upwork y Fiverr están liderando el camino en la oferta de estos trabajos, los cuales, aunque suenan accesibles, requieren habilidades técnicas y capacidad organizativa.
La psicóloga Carolina Rodríguez Montes destaca las ventajas de este nuevo tipo de empleo. «El aumento de la productividad es notable, ya que un mayor bienestar se asocia a un rendimiento superior y a una mayor satisfacción personal». Por otro lado, también se presentan desventajas que deben ser consideradas. Muchos de estos trabajos son propensos a la automatización, lo que puede llevar a la extinción de ciertos puestos. Además, la falta de exigencias en términos de aprendizaje continuo puede resultar en un estancamiento profesional.
En conclusión, los ‘lazy girl jobs’ representan un cambio significativo en la forma en que la generación Z se relaciona con el trabajo. Lejos de ser una moda pasajera, este fenómeno refleja una búsqueda consciente de equilibrio entre la vida laboral y personal. A medida que estos jóvenes continúan moldeando el futuro del mercado laboral, es evidente que la salud mental y el bienestar personal serán prioritarios en su búsqueda de empleo.





























































































