Ekienea, considerado el mayor parque solar planificado en el País Vasco, ha recibido la aprobación administrativa inicial del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Este avance permitirá la instalación de 231.000 módulos fotovoltaicos en el municipio alavés de Armiñón, proyectándose que empiece a funcionar en el año 2027.
Este ambicioso proyecto, que cuenta con una inversión total de 90 millones de euros, es impulsado en su mayor parte por Iberdrola, que aporta el 75% del capital. Además, participan en su desarrollo el Ente Vasco de la Energía con un 18%, Krean (Corporación Mondragón) y la Diputación Foral de Álava, que contribuye con un 2% del total.
Con una capacidad de generación de 125 megavatios, este parque solar triplicará la actual producción de energía solar en el País Vasco, que se sitúa en torno a los 50 megavatios instalados. Se calcula que la energía generada podrá abastecer aproximadamente a 45.000 hogares, al mismo tiempo que ayudará a evitar la emisión de unas 15.500 toneladas de CO2 al año.
La autorización administrativa previa, que fue publicada en el Boletín Oficial del Territorio Histórico de Álava (BOTHA), llega después de que en mayo del año anterior se emitiera la declaración de impacto ambiental favorable para este proyecto. En esta nueva autorización se han incorporado reservas medioambientales, como la propuesta de soterrar parte de la línea de evacuación de energía. Esto tiene como objetivo minimizar el impacto en varios bosques aledaños y evitar la instalación de paneles solares en las áreas más cercanas al río Zadorra.
A partir de este momento, los promotores de Ekienea disponen de un plazo de tres meses para presentar el proyecto definitivo y obtener la autorización necesaria para comenzar la construcción. Este proyecto no solo representa un avance hacia la sostenibilidad energética en el país, sino que también pone de manifiesto el compromiso de la gobernanza vasca con las energías renovables.
La iniciativa responde a la creciente necesidad de adoptar medidas que mitiguen el cambio climático y promuevan un modelo energético más sostenible. Con la nueva infraestructura, se espera que se refuercen las políticas de transición energética en la región, que buscan diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de combustibles fósiles.
Este tipo de proyectos es crucial para cumplir con los objetivos establecidos en la Estrategia de Energía del País Vasco, que busca aumentar significativamente la capacidad de generación renovable en los próximos años. Así, el desarrollo de Ekienea se erige como un ejemplo del potencial que ofrece el terreno vasco para la producción de energía limpia y sostenible.
En suma, la aprobación de este parque solar es un paso significativo hacia el futuro energético de la comunidad y refuerza el compromiso del Gobierno Vasco con la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático. A medida que se avanza en la planificación y construcción de Ekienea, la región se posiciona como un referente en la producción de energía renovable en el norte de España.





























































































