El ambiente festivo ha llenado las calles de Donostia en una jornada esperada por muchos, donde la Tamborrada Infantil ha tomado protagonismo. Este evento, considerado «el día más especial del año» por los más pequeños, ha culminado en una exhibición llena de ritmo y alegría que no solo ha emocionado a los niños, sino también a los padres, abuelos y otros familiares presentes. Alderdi Eder fue el punto de partida, donde se congregaron cientos de niños dispuestos a disfrutar de un desfile que ha mantenido viva la ilusión.
Un total de 4.630 pequeños han desfilado, organizados en 45 compañías provenientes de 38 centros escolares. La presencia y dedicación de los docentes ha sido fundamental para que el evento se desarrollara sin contratiempos, asegurando que todos los participantes disfrutaran en un ambiente festivo. Como es tradición, el sonido de los tambores ha resonado antes de mediodía, marcando el inicio de un evento que ha sumado a la comunidad educativa en una celebración compartida.
La emoción se palpaba entre los jóvenes, como lo expresó Ane, una de las participantes de Herri Ametsa Ikastola, quien confesó que «tenemos muchos nervios» y que había dormido poco la noche anterior por la anticipación. El desfile ha sido no solo una muestra de destreza, sino también un momento de orgullo para muchos, como fue el caso de Lucía, de La Salle, quien comentó sobre el calor del sol y su entusiasmo por representar a su colegio en este día tan especial.
El buen clima ha acompañado a la festividad, permitiendo que los niños disfrutaran de las actividades al aire libre. Sin embargo, algunos pequeños, enfundados en sus trajes, han sentido el calor del sol, como mencionó Lucía, quien se sentía «orgullosa» de participar. La fiesta ha sido una oportunidad para que los niños expresaran su alegría, pero también para que se sintieran parte de un evento que trasciende lo individual, generando un sentido de comunidad. «He pasado a todo correr y casi no veo a mi abuelo», compartió Mikel, de Altza Herri Ikastetxea, con entusiasmo mientras se perdía entre la multitud.
Antes del característico y ensordecedor tronar de los tambores y barriles, tuvo lugar el tradicional discurso del general, Jon Saizar, y su ayudante, Ane Martín, quienes, junto al Tambor Mayor, Argoitz Echezortu, han dado el pistoletazo de salida a la festividad. El alcalde de Donostia, Jon Insausti, también se ha dirigido a los asistentes desde el balcón del Ayuntamiento, buscando calmar los nervios de los niños y brindarles ánimo momentos antes del inicio del desfile.
En su discurso, el general y su ayudante han querido destacar la importancia de la comunidad, afirmando que «Intxaurrondo es nuestro barrio, un barrio que ayuda y en el que la gente se conoce». Este enfoque ha resaltado el valor de las tradiciones y el legado cultural que envuelve a la Tamborrada, haciendo un guiño a los familiares de los pequeños que también han participado en eventos pasados. «La Tamborrada genera comunidad y cuando tocamos todos juntos nos convertimos en uno solo», añadieron antes de iniciar el desfile.
Las representaciones han incluido a los personajes icónicos de la celebración, como la Bella Easo, Ayleen Kristen Siavichay, y varios otros que han aportado color y alegría al evento. Este desfile ha sido, una vez más, un recordatorio de que los más pequeños son el futuro de la celebración del Día de San Sebastián, y su energía ha dejado huella en todos los presentes. Así, la fiesta ha transcurrido entre risas y tambores, reafirmando el papel esencial de la juventud en la cultura local.































































































