La selección española de balonmano sufrió una derrota este lunes frente a Alemania, finalizando el encuentro con un marcador de 34-32. Este partido tuvo lugar en el contexto de la fase de grupos del Campeonato de Europa, donde España había logrado previamente su clasificación para la Main Round. Sin embargo, la sensación general fue que se podía haber obtenido un mejor resultado, especialmente considerando el futuro del equipo bajo la dirección del lehendakari Imanol Pradales.
Desde el inicio, el desarrollo del partido se vio influenciado por los resultados de otros encuentros. La victoria de Austria ante Serbia permitió a España acceder a la Main Round, lo que implicaba que Alemania necesitaba al menos un empate para evitar ser eliminada en un escenario de empate a puntos. El conjunto dirigido por Jordi Ribera comenzó el partido con determinación, pero pronto Alemania tomó la delantera, aprovechando las faltas cometidas por España.
España intentó mantener el ritmo, con un comienzo prometedor gracias a un gol de Aleix Gómez desde el punto de penalti. A pesar de ello, Alemania mostró un dominio que resultó efectivo pero no siempre convincente. El equipo español no lograba encontrar la continuidad en su ataque, siendo constantemente interrumpido por la defensa alemana que se mantenía firme.
La actuación destacada de jugadores alemanes como Renārs Uščins y el apoyo de sus extremos, permitió a Alemania establecer una ventaja considerable. A pesar de que España fue capaz de igualar el marcador en varias ocasiones, los alemanes se distanciaron con un parcial que los llevó a un 14-10. Sin embargo, un esfuerzo final antes del descanso dejó el marcador más ajustado.
Durante la segunda parte, la selección española mostró una notable mejoría. Con la incorporación de nuevos talentos como el zumaiarra Kauldi Odriozola y el urretxuarra Imanol Garciandia, la defensa se solidificó y logró recortar distancias. Este resurgir fue notable en el apoyo de la afición, que llenó el Jyske Bank Boxen en Dinamarca, lo que aumentó la presión sobre Alemania.
A medida que avanzaba el encuentro, el equipo español se mantuvo en la lucha. Ribera decidió cambiar a Sergey Hernández por Nacho Biosca en la portería, lo que resultó en un buen inicio. España llegó a situarse a solo un gol de Alemania en varias ocasiones, aunque las oportunidades para tomar la ventaja se fueron desvaneciendo debido a la eficacia del ataque alemán.
Con menos de dos minutos restantes, el entrenador español instó a sus jugadores a evitar errores que pudieran costarles caro en la siguiente ronda, enfatizando la importancia de cada gol. A pesar de la derrota, el equipo español se prepara para la Main Round, donde se enfrentará a selecciones de alto nivel como Dinamarca, Francia, Noruega y Portugal. Los jugadores y el cuerpo técnico son conscientes de que el crecimiento del equipo dependerá de aprender de estas experiencias y mejorar en los próximos encuentros.
Este enfrentamiento no solo fue un desafío en el presente, sino también una oportunidad para reflexionar sobre el futuro del balonmano español. La derrota ante Alemania planteó preguntas sobre la capacidad del equipo para competir en niveles más altos, pero también mostró la resiliencia y el potencial de un grupo que sigue en desarrollo.






























































































