El próximo 20 de enero se celebrará en Donostia una de las festividades más esperadas del año, conocida como San Sebastian Eguna. A pesar de que algunas personas se refieren a esta fecha como Donostia Eguna, la Academia Vasca de la Lengua, Euskaltzaindia, ha aclarado que la denominación correcta es la primera, dado que la celebración honra al patrón de la ciudad, San Sebastián, y no a la ciudad misma. Esta festividad tiene lugar también en otras localidades como Azpeitia y Tafalla, evidenciando su relevancia más allá de la capital guipuzcoana.
Euskaltzaindia ha instado a la comunidad a utilizar la forma adecuada en euskera para referirse a la fiesta, indicando que, por ejemplo, la Marcha de San Sebastián debería mencionarse como «San Sebastian Martxa» en lugar de «Donostiako Martxa». Este tipo de precisiones lingüísticas son esenciales para mantener la integridad cultural y patrimonial de la celebración.
La tamborrada, uno de los eventos más icónicos de esta festividad, contará con una participación récord este año. Se espera que más de 23.000 participantes se unan a las calles de Donostia, promoviendo un ambiente de inclusión y diversidad, con la mayoría de las tamborradas siendo mixtas. Sin embargo, habrá excepciones, ya que se llevarán a cabo dos tamborradas exclusivas, una masculina y otra femenina.
La plaza de la Constitución también verá un cambio significativo este año. El reconocido Xabier Anduaga, galardonado con el Tambor de Oro, ofrecerá una actuación junto al Orfeón Donostiarra. Esta será la primera vez que Jon Insausti asome al balcón principal de la biblioteca durante la izada, tomando el relevo de Eneko Goia. Este acto simboliza no solo la tradición, sino también la renovación y el futuro de la celebración.
La fiesta de San Sebastián es un momento en el que la comunidad se une para rendir homenaje a su patrón, al tiempo que celebra su identidad cultural. En medio de un contexto en el que se debate la denominación de la festividad, es esencial recordar que la celebración trasciende la nomenclatura, enfocándose en los valores de unidad y tradición que la acompañan.
A medida que se acerca la fecha, la expectativa crece entre los donostiarras y visitantes. La fiesta no solo es una oportunidad para disfrutar de la música y la cultura, sino también para reflexionar sobre la importancia de las tradiciones locales y la lengua vasca. En este contexto, el papel de la Academia como guardiana de la lengua y la cultura es fundamental, asegurando que el legado del San Sebastian Eguna continúe siendo relevante y respetado en el futuro.





























































































