El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia se ha estructurado para garantizar una inversión significativa a través de los fondos europeos NextGenerationEU. Este plan, que se activó a comienzos de 2021, contempla asignar un total de 79.000 millones de euros en transferencias y 84.000 millones de euros en préstamos. Su objetivo es acelerar la recuperación económica y social tras la crisis provocada por la pandemia de COVID-19, además de fomentar un crecimiento sostenible en España a medio y largo plazo.
En el caso del País Vasco, hasta el 31 de marzo de 2025, se ha previsto una inversión de 3.337 millones de euros. Esta cantidad se distribuye entre 1.935 millones de euros provenientes de convocatorias y licitaciones de la Administración General del Estado, y 1.402 millones de euros asignados a la comunidad autónoma en conferencias sectoriales. Estos fondos han beneficiado a un total de 35.855 beneficiarios, generando un impacto considerable en diversos sectores económicos, industriales, ambientales y sociales.
En el ámbito de las infraestructuras, se han realizado inversiones significativas. Entre ellas, destaca la asignación de 321,2 millones de euros para proyectos ferroviarios, con especial énfasis en el corredor de alta velocidad que une Burgos, Vitoria, Bilbao y San Sebastián, que cuenta con 112,2 millones de euros. Además, se han destinado 15 millones de euros a mejorar los puertos, 13,2 millones de los cuales se han utilizado para la electrificación del puerto de Bilbao.
El desarrollo de la movilidad sostenible también ha sido prioritario, con una inversión de 81 millones de euros en ciudades como Bilbao, San Sebastián y Vitoria. A nivel autonómico, se han asignado 59,7 millones de euros para proyectos de transporte, destacándose la inversión de 18,3 millones de euros en el Metro Donostia y 15,7 millones en la integración del ferrocarril en Eibar.
La reindustrialización ha captado más de 1.000 millones de euros en inversiones a través de distintos PERTEs industriales. Dentro del PERTE VEC, se ha destinado un total de 345,5 millones de euros a 37 proyectos, donde sobresalen los 130 millones de euros dirigidos a Mercedes Benz en Vitoria. También se ha destinado financiamiento a empresas como Basquevolt y un total de 29,6 millones al programa MOVES Singulares II.
En el sector energético, la inversión ha superado los 253,5 millones de euros, con un enfoque en proyectos de hidrógeno renovable que suman 196,8 millones de euros. Destacan iniciativas como el IPCEI “Bilbao Large Scale Electrolyzer” con 160 millones de euros, así como proyectos en eólica marina que han recibido 10,6 millones de euros en BiMEP (Lemoiz).
En cuanto a la gestión del agua y el medio ambiente, se ha asignado un total de 12 millones de euros para modernizar regadíos en Álava. El PERTE Agua ha aportado 53,9 millones de euros, destacando la digitalización del abastecimiento urbano con más de 43,3 millones de euros para ciudades como Bilbao y San Sebastián.
El sector de la cohesión territorial ha recibido una fuerte inyección de recursos, con 109,6 millones de euros para el PERTE de Economía Social, que ha financiado proyectos en lugares como Mondragón. Por su parte, la conectividad digital ha visto una inversión de 36,2 millones de euros, de los cuales 10,1 millones han ido destinados a mejorar la banda ancha.
El impacto del Plan de Recuperación se está sintiendo en múltiples áreas, reflejando un esfuerzo coordinado para transformar la economía vasca. La combinación de inversiones en infraestructura, sostenibilidad y digitalización establece un camino hacia un futuro más resiliente y adaptado a los retos globales. La sociedad vasca, junto con sus administraciones, se dirige hacia una recuperación que no solo busca restablecer lo perdido, sino también construir un modelo económico más robusto y sostenible a largo plazo.





























































































