Nick Reiner, acusado de asesinar a sus padres, el reconocido director de cine Rob Reiner y la fotógrafa Michele Singer Reiner, estuvo bajo tutela por cuestiones de salud mental en 2020. Esta información ha sido revelada por el diario New York Times, que menciona que, según un funcionario del Tribunal Superior de Los Ángeles, dicha tutela concluyó en 2021.
Con tan solo 32 años, Reiner padece de una enfermedad mental grave y, en las semanas previas a su arresto, había enfrentado dificultades significativas debido a un cambio en su medicación. Fuentes cercanas a su situación indicaron que había recibido diagnósticos de esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo.
Aunque su tratamiento anterior era eficaz, los efectos secundarios le llevaron a un nuevo régimen aproximadamente un mes antes de los trágicos eventos que culminaron con el asesinato de sus padres, según las fuentes citadas por el diario estadounidense.
Nick Reiner ha lidiado con problemas de adicción a lo largo de los años. Su abogado defensor, Alan Jackson, anunció su retirada del caso el 7 de enero, y ahora su defensa se encuentra a cargo de un abogado de oficio. Aunque no explicó las razones de su salida, afirmó que, conforme a la legislación de California, su cliente «no es culpable de asesinato».
La tutela a la que fue sometido Nick indica que un juez determinó que el hijo mediano de Rob Reiner presentaba una grave discapacidad y no podía satisfacer necesidades básicas como alimentación, vestimenta o vivienda debido a su enfermedad mental. El diario también señala que no está claro por qué esta medida no se extendió más allá de un año.
Los hechos que han conmocionado a la opinión pública ocurrieron el 14 de diciembre, cuando Rob Reiner y su esposa fueron encontrados apuñalados en su hogar en Brentwood. La hija de la pareja alertó a las autoridades después de que una masajista le comunicara que sus padres no respondían a la puerta. Un día después, Nick Reiner fue arrestado.
El 17 de diciembre, Nick compareció ante un tribunal con una bata azul de prevención del suicidio. Según un informe de People, el acusado se encontraba bajo vigilancia por riesgo de suicidio en el Centro Correccional Twin Towers en Los Ángeles, donde además está en un régimen de aislamiento.
La trágica muerte de Rob y Michele Reiner ha suscitado un gran debate sobre la salud mental y el acceso a los tratamientos necesarios para quienes padecen enfermedades mentales. La historia de Nick se suma a un creciente número de casos que ponen de relieve la importancia de un sistema de apoyo robusto para las personas que enfrentan estos desafíos. La comunidad está expectante ante los próximos pasos judiciales y el impacto que este caso pueda tener en la percepción pública de la salud mental.





























































































