El alcalde Jon Insausti ha indicado que el Ayuntamiento de Donostia está preparado para actuar de manera rápida tras los daños ocasionados en la playa de Ondarreta, donde el mar ha destruido parte de las escaleras de acceso y afectado el muro que sostiene el paseo marítimo. «Ante una situación excepcional, nos toca dar una respuesta excepcional», afirmó Insausti al detallar las medidas urgentes que se llevarán a cabo.
El mandatario local destacó la importancia de la zona, señalando que «Ondarreta es un lugar importante para esta ciudad, es un enclave de referencia». En este sentido, se están tomando decisiones debido a que la reciente incidencia se ha producido en un momento en que se encuentran en proceso de aprobación los presupuestos municipales para 2026, lo que ha dificultado la inclusión de los recursos necesarios para las reparaciones en el próximo ejercicio.
Insausti subrayó que la intención del Ayuntamiento es «analizar el presupuesto vigente, el de 2025, y ver cómo se puede obtener una partida económica para la reparación». A pesar de la situación, el alcalde ha querido transmitir tranquilidad a los ciudadanos: «Que no haya ninguna preocupación, porque el Ayuntamiento va a reparar el Paseo de Ondarreta».
Para llevar a cabo estas reparaciones, se acelerarán los trámites necesarios para licitar el proyecto y se espera que las obras comiencen «lo antes posible». Insausti manifestó que «esperamos que antes de fin de año podamos tener una solución concreta». Reconoció que la situación en la costa es compleja y que lo sucedido ha sido una sorpresa, dado que el Ayuntamiento ya era consciente de los riesgos en la línea de costa.
Las estimaciones del Consistorio apuntan a que las intervenciones precisarán de una inversión cercana a los dos millones de euros. «Esta ciudad se comunica con el mar, y ya hemos sufrido desprendimientos similares en el Paseo del Tenis y el Paseo Nuevo», explicó Insausti, añadiendo que el paseo en cuestión se encuentra «hueco» y que las mareas y el movimiento de arena complican su estabilidad.
Respecto a cómo se procederá para reparar los daños, el alcalde indicó que se está valorando la situación. «Una de las alternativas es rellenar el paseo para que las mareas y las idas y venidas de arena no lo vacíen», detalló. Por último, Insausti reiteró que frente a esta situación excepcional “habrá una respuesta rápida y concreta. Lo repararemos”.
Los daños más significativos se han producido en las escaleras ubicadas justo antes de la rampa de acceso a la playa desde el Tenis, donde se han desplomado tanto en su parte central como en los laterales, afectando a la estructura que las sostiene. Además, el muro que soporta el paseo también ha resultado dañado, una situación que no es nueva, ya que presentaba problemas de estabilidad debido a la pérdida del relleno de arena que actúa como base.






























































































