La selección española de balonmano, con la participación de los guipuzcoanos Kauldi Odriozola e Imanol Garciandia, logró una victoria crucial frente a Austria por 25-30 en el segundo partido del Europeo. Esta victoria, aunque significativa, no garantiza el avance a la siguiente fase, ya que la inesperada derrota de Alemania ante Serbia ha dejado la clasificación en un limbo incierto. El equipo dirigido por Jordi Ribera se mostró sólido, especialmente en la primera mitad, donde desbordó a un rival que en 2024 les había eliminado del torneo.
El encuentro comenzó con cierta tensión, similar a lo vivido en el encuentro anterior contra Serbia. Aunque España cometió algunos errores iniciales, rápidamente fue ajustando su juego. Un ejemplo de esto fue la falta de aprovechamiento en una situación de superioridad numérica, aunque Garciandia logró marcar un gol que permitió a España tomar una ventaja de 4-7. El portero Sergey Hernández también jugó un papel fundamental, con varias paradas que contribuyeron al buen desempeño del equipo.
A medida que el partido avanzaba, la selección española aprovechó su velocidad para ampliar la ventaja. Con un gran trabajo en equipo de Gurri, Tarrafeta y Garciandia, lograron un 6-9 que les dio un impulso adicional. Este dominio se tradujo en un marcador de 10-17 al término de la primera parte, lo que les permitió irse al descanso con una ventaja cómoda.
En la segunda parte, Austria, bajo la dirección de Iker Romero, mostró una mayor agresividad. Sin embargo, la selección española se mantuvo firme. A pesar de algunas desconexiones momentáneas y errores en el lanzamiento, la defensa se mantuvo sólida. Hernández, con paradas clave, logró evitar que Austria se acercara en el marcador, destacando su actuación en momentos críticos.
El partido se reafirmó en el minuto 54, cuando tras una parada de Hernández, el balón fue lanzado a portería vacía, marcando un 23-28 que selló el triunfo español. Con esta victoria, España se posiciona como líder del grupo A, acumulando cuatro puntos, mientras que Alemania y Serbia se encuentran empatados con dos puntos tras el enfrentamiento entre ellos. La jornada final del lunes será decisiva, con Serbia enfrentándose a Austria y España contra Alemania, prometiendo un desenlace emocionante.
Los dos puntos obtenidos en este encuentro son vitales para la confianza del equipo, que se siente preparado para hacer frente a los próximos desafíos. La actuación colectiva, donde todos contribuyeron al marcador, refuerza la estrategia de Jordi Ribera y la cohesión del grupo, que aspira a avanzar en el torneo con determinación.






























































































