El Ayuntamiento de Donostia ha tomado la decisión de restringir los eventos que tienen lugar en la Parte Vieja y en el Centro de la ciudad. Esta medida busca «favorecer la convivencia» en estas áreas, según ha declarado el alcalde, Jon Insausti. La limitación se enfocará en reducir los actos festivos, culturales, sociales y deportivos, especialmente en vista de nuevas propuestas. Además, algunos de estos eventos se trasladarán a otras zonas, como Sagüés, la Ciudad Deportiva de Anoeta o el área de Universidades, que presentan una menor saturación turística.
Insausti ha detallado que durante el último año se ha llevado a cabo un inventario de las actividades que se repiten en estas zonas ya sobrecargadas por el turismo. La intención es evaluar la posibilidad de mover cada evento a lugares alternativos. Sin embargo, se ha aclarado que aquellas festividades que son parte fundamental de la identidad local, como las fiestas de Santo Tomás, las cabalgatas navideñas o la Tamborrada de San Sebastián, no serán afectadas por estas restricciones, ya que se han celebrado en estos espacios desde su inicio.
El alcalde ha puesto como ejemplo la reciente Carrera de Empresas que se realizó en mayo y que, a diferencia de otras ediciones, no recorrió la Parte Vieja. Insausti ha afirmado que la evaluación de los eventos se realizará «uno por uno», conforme a los criterios establecidos por la Junta de Gobierno Local. Estos criterios incluyen mantener un diálogo abierto con los organizadores, que en muchos casos son entidades municipales. La Alcaldía liderará este proceso, y se ha designado a una figura específica para gestionar la comunicación entre los involucrados, buscando alternativas que beneficien a la comunidad.
Además, se busca evitar que nuevos eventos transiten por las zonas más concurridas, como la Parte Vieja, que es un punto turístico destacado. Esto incluye la posibilidad de modificar recorridos de eventos deportivos, como se hizo con la Carrera de Empresas, donde se consideró cambiar el punto de inicio y finalización hacia localizaciones como Anoeta.
Insausti ha resaltado que la gestión de estos eventos también tomará en cuenta la incidencia en la movilidad ciudadana, especialmente en lo que se refiere a las molestias de tráfico y al ruido generado por las aglomeraciones, que frecuentemente incluyen equipos de sonido. La propuesta de limitar eventos responde a la saturación que, en ciertos momentos del año o del día, causa incomodidad entre los residentes, concentrando un gran número de personas en lugares como la Parte Vieja y el Centro.
Con la intención de priorizar el bienestar de los ciudadanos, el Ayuntamiento ha llevado a cabo un proceso de escucha que ha incluido a vecinos, asociaciones y profesionales. Insausti ha reconocido que «cada evento es único» y que las adaptaciones se realizarán de acuerdo a esa singularidad, con el objetivo de mejorar los flujos de personas en la ciudad. Esto permitirá minimizar las molestias en las áreas ya sobrecargadas por el turismo y, al mismo tiempo, fomentar la dinamización de otros barrios que puedan beneficiarse de la redistribución de actividades.
La reestructuración de los eventos se presenta como una oportunidad para fomentar una convivencia más armónica en el corazón de Donostia, al tiempo que se busca mantener la esencia de las festividades que forman parte de la cultura local. En este sentido, la gestión del Gobierno Vasco y el compromiso del alcalde son esenciales para garantizar que se respeten tanto las tradiciones como las necesidades de los residentes.






























































































