El Gobierno Vasco ha tomado la decisión de instalar un total de 38 cajeros automáticos en diversas localidades que actualmente carecen de estos dispositivos y también de oficinas bancarias. Esta iniciativa busca combatir la exclusión financiera que sufren muchos habitantes en estas áreas, logrando que el 96% de la población rural tenga acceso a estos servicios. La medida fue presentada el pasado martes por la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo.
El Ejecutivo ha aprobado la ‘Estrategia de Desarrollo Rural 2030’ y el ‘Programa de Desarrollo Territorial’, los cuales tienen como objetivo principal coordinar las acciones públicas en el ámbito rural. Esta estrategia abarca diversas áreas como la ordenación del territorio, la transición ecológica, la movilidad y la cohesión social, buscando así mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que residen en estas zonas.
Entre las metas establecidas se encuentran garantizar la igualdad en el acceso a servicios básicos, fomentar la innovación y la diversificación económica, así como preservar el entorno natural y cultural. La consejera ha indicado que el ‘Programa de Desarrollo Territorial’ servirá como marco para los Programas Comarcales de Desarrollo Rural (PCDR), facilitando la coordinación de políticas y programas, así como la obtención de ayudas y financiación.
Uno de los elementos centrales de esta estrategia es el ‘proyecto Berosi’, que busca prevenir la exclusión financiera en localidades sin cajeros. Para seleccionar los municipios donde se instalarán estos nuevos dispositivos, se tendrán en cuenta varios factores, incluyendo que sean pueblos de más de 300 habitantes, que no cuenten con cajeros ni oficinas bancarias, y que estén a una distancia mínima de ocho kilómetros del cajero más cercano. Además, se priorizarán las localidades que reciben un alto volumen de turismo, superando los 100.000 visitantes al año.
La implementación de estos 38 cajeros automáticos, de los cuales 31 serán instalados en un plazo de 24 meses, beneficiará a más de 22.500 personas, lo que representa una cobertura cercana al 93% de los municipios vascos. El presupuesto destinado para esta acción es de 1,15 millones de euros, completamente financiado por el Gobierno Vasco hasta el año 2029.
Con esta iniciativa, se espera no solo facilitar el acceso a servicios financieros básicos, sino también contribuir al desarrollo socioeconómico de las áreas rurales, creando un entorno más propicio para el crecimiento y la estabilidad de sus habitantes. La consejera María Ubarretxena ha enfatizado la importancia de estas medidas como parte de un esfuerzo más amplio para mejorar la calidad de vida en el medio rural, asegurando que todos los ciudadanos, independientemente de su ubicación, tengan acceso a los recursos que necesitan.






























































































