Este lunes 13 de abril de 2026, se cumple un año del cierre del servicio de urgencias pediátricas en el Hospital Comarcal del Bidasoa. Durante este tiempo, miles de menores de la comarca han estado sin acceso a una atención sanitaria urgente especializada en su área. La Asociación Urgencias Pediátricas Bidasoa ha manifestado que esta situación ha llevado a las familias a realizar desplazamientos forzosos a otros municipios o a tener que utilizar servicios de urgencias generales, lo que representa un riesgo para la salud de los niños.
La entidad ha señalado que la falta de este servicio no solo ha afectado la calidad de la atención pediátrica, sino que también ha acentuado las desigualdades en el acceso a la sanidad pública. La atención pediátrica requiere de personal especializado y condiciones específicas que los servicios de urgencias no pediátricos no pueden siempre proporcionar. Esta ausencia está generando retrasos en el tratamiento, así como una creciente inquietud entre los padres y una sobrecarga evidente en otros centros sanitarios que se ven obligados a absorber la demanda de atención en la zona del Bidasoa.
Después de un año sin soluciones por parte de las autoridades, familias y colectivos afectados han hecho un llamado a las autoridades sanitarias para exigir la reapertura inmediata del servicio de urgencias pediátricas. Entre las demandas más urgentes se encuentran la necesidad de contar con suficiente personal sanitario especializado y la creación de un plan estructural que garantice la atención pediátrica urgente de manera equitativa. Las familias han señalado que no es aceptable que la salud de sus hijos dependa de la localización geográfica o de la saturación ocasional de hospitales en otras localidades.
La Asociación Urgencias Pediátricas Bidasoa también ha instado a la ciudadanía a unirse para visibilizar esta problemática y defender un sistema de salud pública que priorice la atención a la infancia. En su comunicado, han expresado que después de un año sin respuestas claras ni transparencia en la gestión de esta situación, la incertidumbre es insostenible. La movilización busca hacer presión para que la salud infantil sea considerada una prioridad absoluta, permitiendo que el Hospital Comarcal del Bidasoa recupere los recursos que se perdieron hace un año.
La situación actual pone de manifiesto la urgente necesidad de un enfoque renovado en la prestación de servicios de salud infantil en la región. La falta de un servicio dedicado no solo afecta la calidad de vida de los pequeños, sino que también provoca una serie de consecuencias negativas en el sistema de salud en general. La comunidad está a la espera de una respuesta efectiva que permita la recuperación del servicio pediátrico, así como la implementación de medidas que aseguren la calidad y accesibilidad de la atención sanitaria para todos los niños en la comarca.





























































































