El Gobierno Vasco ha reiterado que la práctica del bingo en centros de jubilados es ilegal si involucra apuestas o premios económicos, independientemente de su cuantía. Esta posición se mantiene a la espera de que el Parlamento examine una posible modificación de la ley autonómica del Juego. El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, enfatizó en su intervención en la Cámara que “es un Juego reglado y si existen apuestas y premios económicos, está prohibido, salvo autorización expresa”. En este sentido, subrayó que “hoy por hoy, el Juego del bingo no autorizado no es legal. Se puede jugar como pasatiempo, sin apuestas económicas”.
La controversia ha cobrado mayor relevancia tras la intervención de la Ertzaintza en el centro de jubilados Bonaparte, ubicado en Santutxu, Bilbao, donde se detectó que se estaba jugando al bingo. Según Zupiria, la actuación de la Policía tuvo un carácter informativo. Aunque algunos medios apuntaron a la posibilidad de multas de hasta 60.000 euros, el Gobierno no ha confirmado esta información ni ha iniciado expedientes contra los participantes. El consejero ha resaltado que los agentes se presentaron “exclusivamente para ofrecer información” a los asistentes.
El consejero ha destacado que la normativa actual es clara, permitiendo que se juegue al bingo como mero entretenimiento, aunque “no así con dinero”. Además, ha especificado que la ley prohíbe la organización de este tipo de juegos fuera de los espacios y autorizaciones designadas, recordando que “las diferentes modalidades del Juego del bingo pueden desarrollarse en los salones de Juego de los locales del Juego del bingo”. Fuera de estos espacios, el juego en hogares de mayores está permitido únicamente si se considera un pasatiempo.
Zupiria ha dejado claro que la interpretación de la ley no debe depender de criterios políticos, manifestando que “no puede estar por encima del marco legal”. También apuntó que incluso las pequeñas cantidades de dinero implican controles relacionados con el Juego regulado, como impedir el acceso a menores y a personas inscritas en registros de restricción. Curiosamente, mencionó que “el 9% de las personas autoprohibidas” en Euskadi son mayores de 65 años.
En relación a esta situación, el Partido Popular ha presentado una propuesta para modificar la ley de 1991, buscando permitir explícitamente este tipo de actividades en centros de mayores, siempre que las aportaciones sean “simbólicas” y sin fines de lucro. Aunque el Gobierno ha mostrado disposición para tramitar la reforma, advierte que la redacción actual de la ley podría no garantizar completamente la “seguridad jurídica”, planteando dudas sobre la flexibilidad de los controles relacionados con el Juego.
El asunto se trasladará ahora al pleno del Parlamento Vasco, donde se determinará si se establece un marco más claro para regular los bingos sociales o si se mantiene la interpretación actual de la normativa. La discusión se centra en la búsqueda de un equilibrio entre la legalidad y la necesidad de ofrecer actividades recreativas en los centros de mayores, lo que podría influir en la regulación del bingo en el futuro.




























































































