El Ayuntamiento de Astigarraga ha anunciado el inicio de una intervención en la entrada de la calle Tomás Alba, que comenzará el lunes, 13 de abril. Esta acción forma parte de las obras que se están llevando a cabo en la calle Pelotari, con el objetivo de reforzar la infraestructura hidráulica y mejorar la prevención de inundaciones en la zona baja del municipio.
La actuación incluye la apertura de una zanja y la renovación del sistema de drenaje. Se instalarán d dos tuberías de gran capacidad, cada una con un diámetro aproximado de 600 milímetros, que estarán destinadas a optimizar la evacuación de aguas pluviales en casos de fuertes lluvias. Además, se construirá una arqueta de grandes dimensiones que permitirá regular el flujo del agua y conectar adecuadamente con la red existente, asegurando así un funcionamiento hidráulico más eficaz.
Estas obras son una respuesta a los problemas detectados en este punto del municipio, especialmente durante episodios de precipitaciones intensas, cuando la red actual muestra limitaciones para absorber el caudal de agua. El Ayuntamiento estima que la ejecución de estos trabajos tomará alrededor de cuatro semanas.
Durante este periodo, el acceso a la calle Tomás Alba estará cerrado al tráfico rodado. Para facilitar la circulación de los residentes, se ha establecido como vía alternativa la calle Galtzaur, mientras que la calle Pelotari permanecerá abierta. Desde el Consistorio, se solicita a la ciudadanía que respete la señalización provisional y las indicaciones para garantizar tanto la seguridad como el buen desarrollo de las obras.
De manera simultánea, dentro de este mismo plazo, se prevé que concluyan los trabajos del tramo del bidegorri en la calle Pelotari, lo que permitirá completar una intervención integral en la zona urbana. Este esfuerzo también está dirigido a mejorar la infraestructura local y la calidad de vida de los vecinos.
El Ayuntamiento ha reiterado su agradecimiento a la comunidad por la paciencia y colaboración mostradas durante este proceso, reconociendo que las obras pueden generar ciertas molestias en el día a día. No obstante, subrayan que se trata de una inversión necesaria para mejorar la resiliencia del municipio frente a fenómenos meteorológicos adversos y garantizar un sistema de drenaje más eficaz tanto a corto como a largo plazo.




























































































