La pasión por la Real Sociedad trasciende fronteras. A miles de kilómetros de Gipuzkoa, en lugares como Nueva York, San Francisco, Boise y Chicago, los aficionados se agrupan para celebrar su amor por el club. Un claro ejemplo de este fenómeno es la peña Txuriurdin Amerikanuak, que reúne a cerca de 50 seguidores en toda América, todos unidos por el sentimiento txuri-urdin.
Conversar con Haritz Maillo, presidente de este grupo, revela que ser seguidor de la Real no está ligado a la ubicación geográfica. «Nací y crecí en Arrasate, y siempre digo que era de la Real incluso antes de nacer«, expresa Maillo, lo que explica por qué, a pesar de la distancia, el vínculo con el equipo permanece tan fuerte.
La reciente participación del club en la final de Copa ha reavivado la emoción entre los seguidores en EE. UU. «Que la Real Sociedad alcance una nueva final de Copa significa muchísimo para nosotros. Primero, porque amamos profundamente al club y porque una final siempre es una oportunidad real de conquistar un título», comenta Maillo. Sin embargo, este evento va más allá del resultado, simbolizando la trayectoria ascendente de la Real en todos los niveles.
El crecimiento del club no se limita únicamente al ámbito deportivo. Según Maillo, la Real ha logrado consolidarse también a nivel institucional. «No hablamos solo del rendimiento deportivo, sino de un club que ha crecido de forma sólida en sus infraestructuras y en su manera de competir». En su opinión, «la Real se ha consolidado como una de las entidades más respetadas de LaLiga, y llegar de nuevo a una final no es casualidad».
Desde la distancia, cada éxito se vive de una manera única y más intensa. Para Maillo, «para quienes vivimos lejos, en Estados Unidos y en toda América, todo esto se siente con una intensidad especial». La victoria del equipo no solo representa un triunfo deportivo, sino también una afirmación de la identidad y las raíces vascas. «Cuando gana el equipo también se hace visible la identidad y la tierra de la que venimos», añade.
La diversidad de la peña refleja cómo el sentimiento txuri-urdin se extiende más allá de los vascos. «Hay socios de la peña que, sin ser de allí, se han enamorado de Donostia y de la Real tras una simple visita», explica. Un claro ejemplo es su esposa, Amber, originaria de Nueva York, quien comparte esta pasión por el club. El sentimiento txuri-urdin es contagioso.
A medida que se acerca el día de la final, los miembros de la peña se movilizan para que la emoción se sienta a lo largo de América. «Estamos viviendo la previa con una emoción enorme, organizando iniciativas para que la final se sienta en todo Estados Unidos y en distintos puntos de América», expresa Maillo, quien asegura que «queremos que se sienta«.
Para ello, están organizando encuentros en diferentes ciudades y países, conectando a quienes comparten la misma pasión. «He estado en contacto con euskal etxeas de todo el continente americano para organizar una jornada especial«, comenta. Esta idea ha crecido y ya se ha extendido a lugares como Colombia, Perú y Argentina, a pesar de que muchos vivirán la final en la mañana.
Los partidos de esta índole tienen un significado especial para los seguidores internacionales. «Este partido tiene un significado muy especial para los seguidores internacionales de la Real Sociedad porque refleja claramente el crecimiento del club en los últimos años, dentro y fuera del campo». Además, la movilización de aficionados también llega de otros equipos. «No solo se moviliza nuestra gente, también recibimos apoyo de aficionados de otros equipos. Eso dice mucho».
Haritz Maillo considera que este creciente interés no es casual. «En Estados Unidos gustan mucho las historias de superación de equipos que, sin ser favoritos, compiten con valentía y plantan cara a los grandes». Esta autenticidad, según él, es clave para que la Real Sociedad tenga cada vez más seguidores fuera del País Vasco.
De cara a la final, Maillo se muestra confiado en el desempeño del equipo. «No siento miedo, sino confianza», afirma, añadiendo que espera un partido competitivo. Aunque el adversario tenga un presupuesto significativamente mayor, considera que «Que enfrente haya un club con un presupuesto tres veces mayor no tiene por qué ser decisivo, y una final es una final«.
Incluso a distancia, la atmósfera promete ser única. «No me cabe la menor duda de que el ambiente entre los aficionados de la Real Sociedad va a ser algo único», expresa. Sin embargo, en su caso, la distancia se acortará, ya que él y su esposa viajarán a Sevilla: «No queremos perdernos este momento histórico«.
Si la Real sale victoriosa, la celebración estará asegurada. «Si la Real gana, lo primero será dar gracias por poder vivir un momento así en Sevilla, rodeado de los nuestros», señala Maillo. Su intención es disfrutar al máximo del momento: «celebraré hasta donde el cuerpo aguante, porque ese día, nadie va a querer que amanezca».





























































































