El Gobierno Vasco ha decidido no avanzar en la declaración de parte de la comarca Uribe Kosta como Biotopo Protegido, argumentando que su conservación ya está asegurada por diversas regulaciones y planes sectoriales existentes. Esta decisión llega tras años de esfuerzo por parte de grupos ecologistas de la zona, quienes, desde 2010, han luchado para establecer esta figura de protección ambiental. La presión se intensificó después de que el Tribunal Supremo invalidara una urbanización de doce chalés en Barrika, una área considerada de especial protección paisajística.
Los conservacionistas han solicitado la protección de unas 2.300 hectáreas que se extienden desde la playa de Meñakoz en Barrika hasta Armintza en Lemoiz, incluyendo el estuario del Butrón, el segundo más importante de Euskadi tras el de Urdaibai. Su intención era dotar a esta zona de una salvaguarda comparable a la que tienen otros lugares emblemáticos como Gaztelugatxe o la Zona Minera. A lo largo de este tiempo, lograron el apoyo de todos los ayuntamientos y de las Juntas Generales, que hicieron peticiones al Ejecutivo autonómico para conseguir la declaración. En 2011, el Gobierno autónomo anunció su intención de llevarla a cabo.
En 2012, la entonces consejera de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca, Pilar Unzalu, firmó una orden para iniciar el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), un paso previo necesario para la declaración de Biotopo por parte del Consejo de Gobierno. Sin embargo, este plan nunca se concretó, lo que ha generado descontento entre los ecologistas, quienes han denunciado la parálisis del proceso. Según el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, se elaboró una versión técnica en febrero de 2013, pero no se cumplían todos los requisitos necesarios para su aprobación.
El Gobierno Vasco ha indicado que, aunque no hay estudios que respalden la creación del PORN, tampoco existen informes en contra. Jauregi afirmó que no se contempla la declaración de esta figura de protección, ya que consideran que los instrumentos actuales son suficientes para preservar los valores relevantes de la zona. Actualmente, Uribe Kosta se encuentra bajo la protección de varias figuras, como la ZEPA en la zona marina de la bahía de Plentzia y el Plan Territorial Sectorial de zonas húmedas que incluye la Ría de Plentzia. Además, hay planes de gestión de especies amenazadas como el visón europeo y el cormorán moñudo, y una porción significativa del área está clasificada como suelo no urbanizable, lo que refuerza su protección.
A pesar de esta decisión, los ecologistas han recordado que las Juntas pidieron hace tiempo que se reactivara la declaración del Biotopo. Argumentan que esta figura ofrecería garantías reales frente a la creciente presión demográfica y eliminaría vacíos legales que han permitido la construcción de viviendas cerca de la costa. Desde la asociación Txipio Bai, se sostiene que «más protección nunca está de más ni causa daño», pues blindaría la zona ante la especulación inmobiliaria. Aunque el proceso de declaración aún no se ha revocado, exigen más cautelas medioambientales en los proyectos que se desarrollen en la región.
En 2012, la propia consejera María Ubarretxena reconoció en su orden que la «importancia ambiental de este entorno ha sido puesta de manifiesto en distintas sentencias judiciales», que han impedido la ejecución de varios proyectos a lo largo de los años. El Ayuntamiento de Barrika había solicitado en 2009 la ampliación de la zona de servidumbre de protección del dominio público marítimo terrestre, abarcando parte del territorio acantilado del municipio, argumentando que el estuario del río Butrón tiene un alto grado de naturalidad y alberga marismas, así como espacios intermareales.
La comarca también cuenta con una serie de valores naturales y paisajísticos, que incluyen las playas de Gorliz-Plentzia, los brezales costeros, y los acantilados de Barrika, donde se pueden encontrar restos de un yacimiento neandertal. Este último lugar es significativo, ya que se sabe que los neandertales fabricaron herramientas de sílex allí hace más de 100.000 años, evidenciando la relevancia histórica y cultural de la zona. Así, los esfuerzos por proteger Uribe Kosta se enmarcan no solo en la conservación de su biodiversidad, sino también en la protección de su patrimonio histórico y cultural.





























































































