El Super Amara Bera Bera sufrió una derrota inesperada ante el Zuazo, que busca ascender en la División Oro Femenina, en la final de la Euskal Kopa que se llevó a cabo el 20 de enero en Oñati. Este resultado marca el fin de una racha impresionante de seis copas autonómicas consecutivas ganadas por el equipo guipuzcoano.
Desde el comienzo del encuentro, parecía que las jugadoras de Donostia dominarían el partido, logrando una ventaja de 8-3 en los primeros minutos. Sin embargo, el equipo dirigido por Imanol Álvarez no pudo mantener el control, y el partido se igualó antes del descanso.
Las donostiarras, que alinearon a jugadoras como Anne Erauskin, Shula Gavilán, y Nicole Wiggins, enfrentaron la cita con algunas bajas, incluyendo a Elke Karsten y Laura Hernández debido a lesiones. Por esta razón, el equipo incorporó a varias jóvenes promesas, como Naroa Zabala Goñi y Oihane Bautista, para reforzar la plantilla en este crucial enfrentamiento.
A medida que avanzaba el partido, la situación se mantenía incierta, con reiterados empates que mantenían la emoción hasta el final. A falta de ocho minutos para el cierre, el Zuazo logró ponerse por delante con un marcador de 19-20, y finalmente selló la victoria con un marcador final de 23-25.
El encuentro se celebró en el polideportivo Zubikoa, donde aproximadamente 500 aficionados presenciaron esta emocionante final. El Super Amara Bera Bera ahora debe centrarse en su próxima cita, que será el partido liguero contra Aula Valladolid el próximo sábado a las 19:00 horas en el Gasca, un paso previo a los play-offs por el título.
A pesar de este tropiezo en la Euskal Kopa, las jugadoras de Bera Bera tienen la oportunidad de redimirse y pelear por sus objetivos en la liga. Este encuentro ha puesto de manifiesto la competitividad del balonmano femenino en el País Vasco y el potencial de crecimiento que aún se puede alcanzar en el deporte.



























































































