El Gobierno Vasco ha propuesto un aumento en las ayudas destinadas a las familias, con una serie de medidas que buscan mejorar el apoyo económico a los hogares. Una de las iniciativas más destacadas es la extensión de la ayuda directa de 200 euros al mes por hijo, que actualmente se limita a los tres años, hasta los cuatro. La consejera María Ubarretxena ha señalado que esta propuesta se incorporará en un decreto que se espera sea aprobado en los primeros meses de 2026.
Además de la extensión de esta ayuda, se introduce otra de 100 euros mensuales para el tercer hijo o hija, que ahora también será accesible para las familias monoparentales, alineándolas con las numerosas. Ubarretxena ha enfatizado que la simplificación en los trámites es fundamental, enmarcada dentro de la “desburocratización que el lehendakari ha puesto encima de la mesa”. Con esto, se eliminará la exigencia de estar empadronado de forma conjunta y continua.
Estas iniciativas serán incluidas en un decreto que se tramitará con carácter urgente, con la intención de implementarlo a la mayor brevedad posible. “Vamos a intentar que sea para enero o febrero”, ha añadido la consejera, quien también ha indicado que la naturaleza retroactiva de estas ayudas dependerá del presupuesto asignado. Este proyecto ha obtenido luz verde en su primer trámite tras la aprobación del Consejo Vasco de Familias y el de Infancia en una votación conjunta.
El decreto también contempla un incremento del 10% en las ayudas a la conciliación, que no han sufrido cambios en los últimos 15 años, y un aumento del 30% para familias en situación de vulnerabilidad. El objetivo es que la conciliación “no sea un privilegio, sino un derecho compartido y corresponsable”. Asimismo, se flexibilizarán las condiciones para acceder a estas ayudas, permitiendo que los 59 días de reducción de jornada requeridos no tengan que ser consecutivos, sino que puedan ser divididos en diferentes periodos.
Todo este conjunto de ayudas será regulado en un único decreto que abarcará también la regulación de excedencias y reducciones laborales para el cuidado de los hijos. La normativa incluirá ayudas para las cotizaciones a la Seguridad Social de las personas trabajadoras contratadas para cuidar a menores de 14 años. En caso de que los ingresos brutos anuales sean iguales o inferiores a 20.000 euros, el Gobierno Vasco cubrirá el 100% de dichas cotizaciones. Este porcentaje se reducirá al 75% para ingresos entre 20.000 y 50.000 €, y al 25% cuando superen los 50.000 €.
Además, el departamento de Bienestar planea implementar una línea de ayudas para promover la igualdad en el tiempo de disfrute de las licencias entre hombres y mujeres. Ubarretxena ha destacado la importancia de esta cuestión, señalando que la carga recae de manera desproporcionada en las mujeres, a pesar de que debería existir una “discriminación positiva” en este ámbito.
La corresponsabilidad en el cuidado de los hijos, según la consejera, “empieza en las familias, pero debe tener garantías de ser secundada por la empresa”. Para ello, se están considerando medidas como deducciones fiscales y apoyos a las empresas que fomenten la conciliación familiar. También se prevé la creación de FamiliaK, un programa trianual destinado a formar y apoyar a las familias, enfocado en promover una parentalidad positiva y relaciones familiares saludables.
Ubarretxena ha subrayado la importancia de reconocer la diversidad familiar en la sociedad vasca, afirmando que “todas las familias cuentan e importan”. En este sentido, se está trabajando en el reconocimiento de las familias monoparentales, que son aproximadamente 21.000 en la comunidad. Además, existen alrededor de 60.000 carnés de familia numerosa en Euskadi, y se están realizando esfuerzos para agilizar los trámites de concesión.
Para financiar todas estas ayudas a la conciliación y a las familias, el Gobierno Vasco invertirá 32,7 millones de euros en 2026. Actualmente, hay más de 11.000 familias que se benefician de las ayudas por hijos y otras 13.445 que reciben la prestación para la conciliación.
La consejera ha declarado que “las familias son el tronco que vertebra la sociedad vasca y tienen en el Gobierno vasco un aliado útil y estable”. El nuevo decreto busca crear un entorno en el que formar una familia no implique una carga económica ni profesional, y se espera que esta inversión social contribuya a aumentar la cohesión y la igualdad en la comunidad.





























































































