El Ampo Ordizia se prepara para afrontar un desafío crucial este domingo en Altamira, donde se enfrentarán a El Salvador en un encuentro que podría definir sus aspiraciones en esta segunda fase de la liga. El partido, programado para las 12.30 horas, es de vital importancia, ya que una victoria aseguraría a los ordiziarras la posibilidad de luchar por el título, mientras que una derrota les dejaría a merced de otros resultados para garantizar su permanencia.
El entrenador del equipo, Erlantz Garmendia, ha expresado su deseo de cerrar la fase regular en las dos primeras plazas del Grupo B. «Nuestro objetivo ha sido claro desde el inicio de la temporada: entrar en el play-off. Aunque hemos tenido momentos de irregularidad, este domingo vamos a por ello», declaró Garmendia en relación a la presión que siente su equipo.
A pesar de la importancia del encuentro, Garmendia asegura que no hay una presión excesiva, ya que dependen de su propio rendimiento. «Si hacemos nuestro trabajo bien, obtendremos los cuatro puntos que buscamos, y quién sabe, quizás hasta los cinco», añadió. El enfoque del técnico parece estar más orientado hacia el play-off que hacia la salvación, aunque reconoce que su principal objetivo es asegurar la continuidad en la competición.
El Ordizia se enfrentará a un rival que ya fue campeón de liga el año pasado. Aunque El Salvador ha estado en una situación complicada, recientemente han mejorado su desempeño. «Ambos equipos estamos en una situación similar y vamos a jugar en Altamira, nuestra casa. Esperamos un partido duro, pero confiamos en que lo podemos ganar», comentó el entrenador.
En cuanto a la anterior confrontación entre ambos equipos, Garmendia espera un partido físico y reñido. «El encuentro en el Pepe Rojo fue muy duro; ellos ganaron por errores nuestros. No podemos permitirnos que nos anoten un ensayo de campo a campo», enfatizó el técnico. El pronóstico del clima también juega un papel importante, ya que la lluvia y el frío podrían influir en el estilo de juego, haciendo que se favorezca un juego más cerrado y físico.
En términos de plantilla, Garmendia ha indicado que espera contar con todos los jugadores disponibles para este importante partido. Tras un par de semanas de descanso, confía en que su equipo esté en óptimas condiciones para competir. «Hemos estado trabajando duro y queremos salir a por todas», afirmó.
El contexto de esta liga es notable, con varios equipos históricos compitiendo en un entorno extremadamente equilibrado. «La liga ha estado muy reñida y todos los equipos han mostrado un gran nivel, lo cual es un reflejo positivo de esta competición», comentó Garmendia. Este equilibrio se traduce en que cada partido es crucial y puede cambiar el rumbo de la temporada.
Refiriéndose a la pasada fase, el entrenador recordó que si el Ordizia hubiera conseguido una victoria ante el Cisneros, su situación sería diferente. «Podría haber sido un partido decisivo, pero todo en esta liga necesita su tiempo. Hay que aprender de cada jornada y mantener la perspectiva», concluyó.
Con la última jornada de liga a la vista, el Ordizia espera que el resultado de este fin de semana les permita afrontar la siguiente con optimismo. «Si ganamos, estaremos en el play-off, que es lo que todos queremos», subrayó Garmendia. La afición también tiene un papel fundamental en este contexto, y el técnico les ha instado a que se acerquen a Altamira, ya que su apoyo es crucial para el rendimiento del equipo. «Nos cuesta más puntuar fuera de casa que en nuestro estadio, y la afición siempre es un pilar importante», remarcó.





























































































