Abogados Cristianos ha interpuesto una demanda en el Tribunal de Instancia de Donostia contra la rapera dominicana Tokischa, alegando un presunto delito de profanación. Esta acción legal se produce tras la difusión de imágenes de contenido sexual que fueron tomadas en el interior de la basílica de Santa María del Coro. En el comunicado emitido por la fundación, se critica que la artista aparece semidesnuda, en topless y vistiendo únicamente un tanga, posando de manera provocativa frente a una imagen de Jesucristo, lo que, según argumentan, convierte el espacio sagrado en un escenario erótico, ajeno a su propósito religioso.
La imagen en cuestión es parte de un cortometraje creado por Tokischa, que, según Abogados Cristianos, evidencia la intención consciente de utilizar un templo católico para fines comerciales y de exhibición, distorsionando su significado religioso. Esta situación ha generado una gran indignación entre la comunidad católica, no solo en Donostia, sino también en otras partes de España, debido a la trascendencia pública que ha adquirido el caso.
Desde la organización, se sostiene que los actos de la artista podrían ser constitutivos de un delito de profanación, tal como se detalla en el artículo 524 del Código Penal, que prohíbe actos que ofendan los sentimientos religiosos en un lugar sagrado. Recuerdan que Tokischa ya había sido sancionada en 2021 por la Fiscalía de La Vega en la República Dominicana por realizar actos similares en un santuario religioso, lo que demuestra una conducta reiterada y una intención deliberada de provocar al utilizar lugares de culto.
Por su parte, el Obispado de Donostia ha aclarado que no otorgó autorización alguna para la grabación del vídeo, explicando que está evaluando si estos hechos requieren acciones legales o canónicas. En un comunicado, se menciona que el 18 de julio del año pasado, la Productora Visore solicitó permiso para filmar una escena breve en un templo de la Diócesis, asegurando que se trataría de un momento respetuoso. Sin embargo, al solicitar más información, la productora modificó la descripción del proyecto, lo que llevó al Obispado a denegar la autorización.
A pesar de esta negativa, la productora se puso en contacto con los responsables de la basílica de Santa María para llevar a cabo el proyecto, no revelando su contenido real ni la negativa del Obispado. Fue únicamente tras la difusión de las imágenes en redes sociales que la diócesis tomó conocimiento del contenido del vídeo. Inmediatamente, se contactó a la productora para exigir la retirada de las imágenes grabadas.
El Obispado ha expresado su profunda desaprobación por el uso indebido de un espacio sagrado para la creación de contenidos que no son compatibles con el respeto que merecen estos lugares. Según el derecho canónico, en un espacio sagrado solo se admite lo que favorece el culto y se prohíbe cualquier uso que no esté alineado con la santidad del lugar, aunque el Obispo puede permitir otros usos en casos específicos.
Actualmente, el Obispado está estudiando la posibilidad de emprender acciones legales o canónicas en respuesta a esta situación. Además, han hecho un llamado a mantener una actitud de respeto hacia las creencias religiosas y los lugares sagrados, promoviendo así un clima de convivencia y entendimiento en la sociedad.
Mientras tanto, ni la rapera ni la productora han hecho declaraciones al respecto, aunque se han difundido imágenes y vídeos de su proyecto en redes sociales. En un mensaje, Tokischa se refiere a su experiencia de grabación en una iglesia en Donostia como única, y enfatiza su relación personal con Dios, argumentando que no se encuadra dentro de la religión tradicional. “Dios me acepta como soy”, declaró la artista, sugiriendo que sus creencias y su arte no están sujetos a juicio.





























































































