Recientemente, el número de viviendas turísticas ha experimentado un descenso significativo en Donostia, con una caída del 8,9% en comparación con el mismo período del año anterior, según el último informe de Exceltur. Por su parte, en Bilbao la reducción ha sido del 2,4%, lo que refleja una tendencia en la disminución de la oferta en estas ciudades.
Este análisis, que abarca la evolución del sector turístico en todo el Estado y en comunidades autónomas, revela además que, a pesar de la caída en la disponibilidad de alojamientos turísticos, las ventas e ingresos turísticos en Euskadi han crecido un 4,2% en el primer trimestre del año. Esta mejora se está produciendo en un contexto donde el sector turístico ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo un clima de incertidumbre generado por el conflicto en Oriente Medio.
El informe de Exceltur detalla que los ingresos hoteleros en Donostia aumentaron un 2,1%, mientras que en Bilbao se registró una disminución del 3,7%. En la costa de Gipuzkoa, los ingresos también mostraron un crecimiento del 2,6%, en contraste con una caída del 9% en la costa de Bizkaia. Estos datos reflejan la variabilidad en el comportamiento del mercado turístico entre diferentes regiones del País Vasco.
En cuanto a la oferta de viviendas turísticas, Donostia cuenta actualmente con 5.044 unidades, lo que supone una notable reducción. En Bilbao, el número de alojamientos se sitúa en 4.528. A pesar de estos descensos, el informe prevé una recuperación de las ventas en el segundo trimestre de este año, estimando un incremento del 2,3% en Euskadi.
Otro aspecto relevante del informe es el análisis del impacto que el conflicto en Oriente Medio ha tenido en el sector turístico, evidenciando un “clima de alta incertidumbre e intensa volatilidad en el comportamiento de la demanda turística”. Esto ha llevado a Exceltur a sugerir la implementación de una moratoria de tasas y tributos turísticos que permita posponer el aumento de cargas fiscales en actividades turísticas que se prevén en comunidades como Cataluña y la CAV.
En el caso específico de Euskadi, se ha indicado que la entrada en vigor de la tasa turística no se espera hasta enero de 2027, lo que podría ofrecer un respiro al sector en un momento crítico. La propuesta busca evitar que el aumento de los costes operativos perjudique aún más a un sector ya afectado por diversas circunstancias adversas.
En conclusión, la situación actual del turismo en Euskadi revela una compleja interacción entre la disminución de la oferta de alojamientos y el crecimiento de los ingresos, lo que implica que, a pesar de los retos, hay un potencial para la recuperación. A medida que el sector se adapta a nuevas realidades, será fundamental seguir de cerca cómo evolucionan las tendencias y la respuesta del mercado frente a factores globales que continúan afectándolo.





























































































