El ciclista francés Axel Laurance se coronó como ganador de la tercera etapa de la Itzulia, desarrollada en Basauri, donde se vivieron momentos de gran tensión y emoción. La jornada, marcada por un sol radiante, culminó con la victoria de Laurance, quien demostró su superioridad en una dura subida. En la línea de meta, superó al español Igor Arrieta por escasos segundos, manteniendo a raya a su competidor después de una intensa batalla en los últimos metros.
El mánager del UAE, Josean Fernández Matxin, había diseñado una estrategia para que su equipo brillara en este recorrido, que incluía la escalada a la emblemática cresta de Basozelai. Sin embargo, la jornada no fue fácil para todos. El ciclista mexicano Isaac del Toro sufrió una caída que lo obligó a abandonar, dejando a su compañero Arrieta como la principal esperanza del equipo.
A pesar de sus esfuerzos, Arrieta reconoció que Laurance era el favorito. “He intentado sorprenderle al principio de la cuesta, pero me ha aguantado bien y me ha superado cerca de meta”, comentó tras la carrera. La estrategia de ambos ciclistas fue clara: unirse en la etapa inicial, pero al final, el francés mostró una capacidad superior que le permitió alzarse con el triunfo.
Laurance, quien se había caído en la etapa anterior, se levantó con determinación y con la mente concentrada en la victoria. A medida que se acercaban a la meta, el ciclista francés fue paciente, esperando el momento adecuado para lanzar su ataque decisivo. “Cuando arrancó me preocupé por un calambre, pero Igor se vino abajo, esperé a 100 metros de meta, en un falso llano y le pasé”, explicó el ganador, reflejando su estrategia y destreza como corredor.
Con esta victoria, Laurance refuerza su posición en la clasificación general, donde el joven Paul Seixas también ha brillado, manteniendo un liderazgo sólido. Seixas, quien ha demostrado ser un competidor formidable, finalizó la etapa sin dificultades, lo que subraya su dominio en la competición.
Los aficionados vivieron una jornada emocionante, donde la rivalidad y la camaradería se entrelazaron en el paisaje de Basauri. La jornada culminó con una celebración en la que se destacó no solo la victoria de Laurance, sino también el esfuerzo de cada ciclista en la pugna por la victoria en la Itzulia.
A medida que avanza la competición, todos los ojos están puestos en la próxima etapa, donde las montañas de la Basque Country prometen más desafíos. La lucha por el liderato continuará y los ciclistas saben que cada pedalada cuenta en la búsqueda del triunfo final. La Itzulia sigue siendo un referente en el calendario ciclista, y este año no es la excepción, con un grupo de competidores decididos a dejar su huella en la historia de la carrera.































































































