El Obispado de Donostia ha solicitado a una productora que retire un vídeo en el que la rapera dominicana Tokischa Altagracia aparece en una situación considerada inapropiada dentro de la basílica de Nuestra Señora del Coro. La controversia ha surgido tras la difusión de este material en varias redes sociales, lo que ha llevado a la diócesis a reflexionar sobre posibles acciones legales o canónicas.
Según un comunicado emitido por el Obispado, la decisión de actuar se tomó después de conocer la existencia del vídeo, en el que se considera que se ha hecho un uso indebido de un espacio sagrado. El Obispado había manifestado previamente su negativa a permitir la grabación en esta iglesia, recordando a la productora que su autorización no fue concedida.
La diócesis ha expresado su profundo descontento por lo que considera una falta de respeto a un lugar sagrado, subrayando que este tipo de contenidos pueden herir la sensibilidad religiosa de los fieles. En su comunicado, se afirma que solo se debería permitir aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de acuerdo con el derecho canónico, que establece que en un espacio sagrado no debe haber actividades que no se alineen con su santidad.
El Obispado señala que, aunque en casos excepcionales puede permitir otros usos de estos espacios, como conciertos o exposiciones, esto debe hacerse con la condición de que no comprometan la reverencia del lugar. En el pasado, la productora había solicitado permiso para filmar una breve escena en uno de los templos de la diócesis, argumentando que sería un momento «contemplativo y respetuoso». Sin embargo, tras investigar sobre la productora y su propuesta, el Obispado decidió no conceder la autorización.
A pesar de esta negativa, la productora continuó sus gestiones con la basílica de Santa María para llevar a cabo el proyecto, ignorando la negativa ya emitida. El Obispado ha hecho un llamado a la sociedad para mantener una actitud de respeto hacia las creencias religiosas y hacia los espacios sagrados, fomentando así un clima de convivencia y entendimiento entre los diferentes sectores de la sociedad.
La situación ha provocado reacciones en la comunidad, y la Fundación Española de Abogados Cristianos ha tomado la iniciativa de presentar una denuncia en un juzgado de Donostia contra la rapera. La fundación ha enfatizado que los hechos han tenido una gran trascendencia pública, generando profunda indignación y ofensa entre los católicos en Donostia y otras partes de España.
En su comunicado, la fundación ha indicado que lo ocurrido podría constituir un delito de profanación, tal y como se define en el artículo 524 del Código Penal, dado que implica acciones realizadas en un templo que son claramente ofensivas hacia los sentimientos religiosos, a través del uso irrespetuoso de un espacio sagrado.
La controversia plantea cuestiones importantes sobre la relación entre la libertad de expresión y el respeto a las creencias religiosas, un debate que sigue vigente en la sociedad actual. Las acciones del Obispado y de la fundación reflejan el deseo de proteger los espacios sagrados y sus símbolos, al tiempo que se busca un equilibrio en la expresión artística y cultural.





























































































