La pandemia de covid-19, que comenzó en 2020, afectó drásticamente a la vida cotidiana de millones de personas. Este fenómeno global trajo consigo un confinamiento estricto que limitó el contacto social y alteró radicalmente la rutina diaria. En medio de esta crisis, muchos vieron sus actividades paralizadas, incluyendo actividades recreativas y deportivas.
Unai Ramos, un joven ciclista originario de Tudela, experimentó esta situación de manera particular. Durante su adolescencia, se vio obligado a dejar el fútbol, su pasión principal, cuando la pandemia interrumpió las competiciones. En lugar de rendirse, encontró en el ciclismo una nueva forma de expresión y libertad. “Empecé en la cuarentena, con mi mejor amigo, de casualidad, haciendo sendas con él por Tudela. Mis primeros recuerdos del ciclismo son sobre todo esos, de quedar las tardes de cuarentena”, comenta Unai.
Con el tiempo, el ciclismo se convirtió en su nueva pasión. En el segundo año de cadetes, se unió al Turiaso, un club de Tarazona, y continuó su crecimiento en este deporte. La situación fue difícil, pero la perseverancia le llevó a competir en varias competiciones. Su carrera como ciclista amateur lo llevó a conseguir resultados destacables, incluyendo medallas en campeonatos estatales y un tercer puesto en la Vuelta al Bidasoa.
El sueño de competir a un nivel profesional se materializa ahora con su participación en la Itzulia, una de las carreras más importantes del calendario ciclista. Unai menciona: “Tengo mucha, mucha ilusión desde que me lo comunicaron al inicio de la temporada. Es la vuelta que más ilusión me hace correr, pero a la vez, a la que más respeto le tengo debido al nivel que tiene.” En esta carrera, se medirá con algunos de los mejores ciclistas del mundo, lo que representa un gran reto para él.
La Itzulia, que cuenta con un recorrido exigente, le ofrece la oportunidad de demostrar su talento y aprender de la experiencia. En su camino, se enfrenta a etapas complicadas, incluyendo una que le resulta particularmente especial: “La etapa navarra es un sueño para mí. Para mí es muy especial estar en la salida, un sueño hecho realidad”, asegura Unai, quien siente una conexión especial con su tierra.
El ciclista forma parte del equipo Kern Pharma, donde se ha estado preparando intensamente para afrontar este desafío. Al reflexionar sobre su trayectoria, Unai señala que ha aprendido a valorar cada paso en su carrera. “Espero que sea una vuelta en la que pueda aprender mucho y ayudar al equipo cuando me necesite”, añade, mostrando su compromiso no solo con su propio crecimiento, sino también con el de su equipo.
La Itzulia, que se celebra en este momento, representa no solo una oportunidad para Unai, sino también un símbolo de esperanza y recuperación tras un periodo tan difícil. La experiencia de haber superado los obstáculos durante la pandemia lo ha convertido en un ciclista más fuerte y determinado.
Con el dorsal número 85, Unai Ramos se lanza al camino de la competición, recordando cómo el ciclismo lo salvó en un momento de incertidumbre. Desde la pesadilla de la pandemia hasta el sueño de participar en la Itzulia, su historia es un testimonio del poder de la resiliencia y la búsqueda de nuevos retos en tiempos difíciles.





























































































