El Gobierno Vasco, encabezado por el lehendakari Imanol Pradales y la vicelehendakari Ibone Bengoetxea, ha solicitado formalmente al Gobierno central que aclare las condiciones para un posible traslado temporal del famoso cuadro «Guernica» de Pablo Picasso a Euskadi. Esta petición, que busca facilitar la llegada de la obra a la comunidad, todavía no ha recibido una respuesta oficial por parte del Ejecutivo español.
La vicelehendakari y consejera de Cultura, Ibone Bengoetxea, ha insistido en que el objetivo del Gobierno vasco no es recibir un informe sobre el estado del cuadro, sino conocer las condiciones necesarias para que la obra pueda ser exhibida en la región. En una reciente presentación en San Sebastián, donde se inauguró un ciclo de cine de la Filmoteca vasca, Bengoetxea reiteró que la atención se centra en cómo sería posible que el «Guernica» pudiera volver a su «casa».
La propuesta del Ejecutivo autonómico abarca un análisis exhaustivo que contempla el desarrollo tecnológico disponible, la adecuación del espacio receptor y la cooperación entre instituciones museísticas para asegurar un traslado seguro y adecuado. Bengoetxea subrayó que es fundamental establecer un diálogo constructivo, señalando que «los gobiernos se responden unos a otros y estamos esperando una respuesta».
A pesar de este interés, la posibilidad de trasladar el «Guernica» ha generado un debate sobre la viabilidad de la operación. Expertos restauradores, como Lourdes Rico de la Asociación ACRE, han advertido que, a diferencia de traslados anteriores, la obra no puede ser enrollada debido al riesgo de dañarla. Rico ha explicado que, actualmente, el cuadro requiere «inmovilidad absoluta» incluso dentro del propio Museo Reina Sofía, donde está permanentemente expuesto. Este contexto plantea dudas sobre la posibilidad de un recorrido de 400 kilómetros hasta Bilbao, especialmente teniendo en cuenta los desafíos logísticos como el túnel de Somosierra y los accesos a la ciudad, lo que ha llevado a considerar el traslado como «desaconsejable» e incluso «inviable».
La situación se complica aún más por el hecho de que la polémica ha llegado a Andalucía. Desde Sevilla, la secretaria general del PSOE en Andalucía, María Jesús Montero, fue preguntada sobre si la comunidad reclamará el traslado del «Guernica» a Málaga, ciudad natal del artista. Montero, aludiendo a la importancia de atender los «problemas más urgentes» de los ciudadanos, evitó posicionarse claramente en este asunto, aunque no descartó una eventual reclamación para Andalucía, afirmando que «todo lo que pueda ser para Andalucía me parecerá bien».
Con la situación actual, queda claro que el debate sobre el «Guernica» no solo abarca la cuestión del traslado, sino que se entrelaza con la política cultural y las prioridades sociales en ambas comunidades autónomas. Mientras el Gobierno Vasco espera respuesta del Gobierno central, el interés por la obra de Picasso se mantiene vivo y divido entre las aspiraciones culturales de diferentes regiones, lo que podría influir en futuras decisiones sobre la gestión y exhibición del icónico cuadro.





























































































