En un ambiente marcado por el intenso calor, la Itzulia dio inicio con una crono que dejó huella en el archiconocido Parque Etxebarria de Bilbao. Paul Seixas, un joven talento del ciclismo francés, se impuso con un tiempo espectacular de 17:09 en los 13,9 kilómetros del recorrido, una marca que ha dejado a sus competidores luchando por alcanzar su nivel. Este evento se celebró el pasado 20 de enero, y Seixas demostró ser una fuerza imparable, dejando a todos sus rivales a considerable distancia.
Las condiciones climáticas fueron un desafío para los ciclistas, quienes se enfrentaron a un sol abrasador y temperaturas que superaban los 30 grados. Este clima extremo se convirtió en un enemigo para muchos, especialmente para Juan Ayuso e Isaac del Toro, quienes no lograron adaptarse y perdieron valiosos segundos en la carrera. Seixas, por su parte, parecía disfrutar de la situación, mostrando una estrategia de «tierra quemada» que lo catapultó en la clasificación general de la competición.
El rendimiento de Seixas fue seguido de cerca por Kévin Vauquelin, quien terminó a 23 segundos del líder. La distancia se amplió aún más con otros competidores como Felix Grossschartner y Primoz Roglic, quienes cruzaron la meta con diferencias de 27 y 28 segundos, respectivamente. Mientras tanto, Mikel Landa y Pello Bilbao, los dos mejores ciclistas vascos, se posicionaron en el grupo siguiente con pérdidas de 56 y 53 segundos, lo que los dejó a la zaga de Seixas.
El recorrido, que comenzaba en la Basílica de Begoña y finalizaba en la emblemática zona del Parque Etxebarria, obligó a los ciclistas a superar no sólo la dificultad del camino, sino también las adversidades impuestas por el clima. Seixas, quien optó por salir en la primera tanda, tomó una decisión estratégica acertada, aprovechando que el viento aumentaría su intensidad conforme avanzara el día.
El clima jugó un papel crucial en la competencia. A medida que avanzaban los ciclistas, el viento comenzó a convertirse en un obstáculo, especialmente para Ayuso y Del Toro, quienes sufrieron en la segunda mitad de la carrera. “En las cronos todos los detalles cuentan. Ahora tengo que defender el maillot amarillo”, comentó Vauquelin, reflejando la presión que sienten los competidores en este tipo de pruebas.
La crono fue también un espectáculo visual, con los ciclistas luciendo trajes aerodinámicos y utilizando bicicletas de última generación, reflejando la evolución tecnológica en el deporte. Sin embargo, la resistencia física fue la verdadera protagonista. Seixas, quien es considerado una de las grandes promesas del ciclismo, dejó una marca imborrable en esta primera etapa, afirmando: «He hecho una crono perfecta. He sentido que tenía muy buenas piernas y he logrado una buena ventaja».
Con este triunfo, Paul Seixas se posiciona como el hombre a batir en la Itzulia, y su actuación ha generado un gran interés en el mundo del ciclismo. Sus competidores deberán ajustar sus estrategias y prepararse para una emocionante continuación de la competición, que promete más sorpresas y desafíos. Este evento no solo resalta la habilidad de los ciclistas, sino que también pone en relieve el espíritu competitivo del deporte, que se mantiene vivo cada año en Gipuzkoa.




























































































