El Gobierno Vasco ha subrayado la importancia de adaptarse a los desafíos económicos contemporáneos, afirmando que nos encontramos en un cambio de época que requiere medidas proactivas. Según el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Aguirre, la situación actual es un reflejo de la globalización, los avances tecnológicos y el envejecimiento de la población, elementos que han transformado el entorno económico en el que operamos.
Durante su intervención en el Consejo de Política Fiscal y Financiera celebrado el 12 de julio, Aguirre abordó tres puntos clave que considera fundamentales para el futuro del país. Primero, criticó que la Administración central mantenga el margen de déficit aprobado por Bruselas sin considerar las prioridades que gestionan las comunidades autónomas, como Sanidad y Educación. Destacó que estos servicios son altamente valorados por los ciudadanos y merecen un tratamiento prioritario en el presupuesto.
En segundo lugar, subrayó que las medidas adoptadas por el gobierno no son efectivas para impulsar el crecimiento económico, que es uno de los mayores retos que enfrenta España. Aguirre argumentó que estas políticas podrían profundizar la recesión, llevando a una espiral donde la reducción del gasto genera menos actividad, disminución del PIB y, a su vez, un incremento del déficit. Esta situación pone en riesgo el estado del bienestar, crucial para la cohesión social.
En el tercer punto, el consejero hizo hincapié en la necesidad de ajustes para reducir el déficit público, pero también en que estos deben ser equilibrados y no comprometer los servicios sociales. La propuesta del Gobierno Vasco incluye un enfoque hacia la convergencia fiscal con la Unión Europea, lo que permitiría un equilibrio entre ingresos y gastos, evitando recortes en áreas esenciales como educación e investigación.
Aguirre destacó que el modelo económico y social que ha construido Euskadi en las últimas décadas está en juego. Subrayó que es esencial mantener un modelo productivo centrado en la innovación y la formación, lo que requerirá una inversión continua en I+D+i y en la capacitación de la fuerza laboral. La apuesta por la innovación es fundamental para asegurar que la economía vasca no solo se mantenga, sino que prospere en un contexto cada vez más competitivo.
El consejero también advirtió que, a pesar de las presiones externas y la asimetría económica en Europa, es crucial no perder de vista los cimientos del estado del bienestar. «No vamos a dejar a nadie a su suerte, y menos a los que han resultado más desfavorecidos por la crisis», afirmó, enfatizando la responsabilidad del gobierno en proteger a los ciudadanos más vulnerables.
La situación actual presenta una gran encrucijada, según Aguirre. «Debemos tener las ideas claras y el Gobierno Vasco las tiene», aseguró, enfatizando que no se puede permitir que una gestión inadecuada de la crisis financiera destruya las bases del crecimiento. Para lograrlo, es indispensable mantener un modelo social que sea un referente no solo en España, sino también en Europa.
Por último, el consejero hizo un llamado a adoptar una política económica común y más expansiva a nivel europeo, similar a la que implementan Estados Unidos y Reino Unido, y que ha mostrado resultados más favorables. Según Aguirre, la clave para enfrentar las crisis económicas radica en la cooperación y el fortalecimiento de la política fiscal a nivel continental, lo que generaría condiciones más favorables para el crecimiento.
La reflexión del Gobierno Vasco y de su consejero es clara: mientras se busquen soluciones para el crecimiento y el bienestar social, es fundamental no sacrificar la calidad de vida de los ciudadanos. La inversión en I+D+i y la formación son componentes esenciales para asegurar que Euskadi se posicione como un líder en innovación dentro del panorama europeo.




























































































