En Oñati, el espacio cultural Eltzia ha alcanzado una notable consolidación, albergando a 25 colectivos y atrayendo a cerca de 500 personas en sus 4.000 metros cuadrados. Este lugar se ha convertido en un verdadero epicentro de cultura, arte y dinamización social, funcionando como un ecosistema donde diversas iniciativas musicales y artísticas se interrelacionan a través de una vibrante red comunitaria basada en la colaboración.
La historia de Eltzia se remonta a 2013, aunque su imagen actual comenzó a tomar forma cinco años después. A medida que celebran más de una década de existencia, el Ayuntamiento de Oñati ha decidido rendir homenaje a quienes han apoyado este proyecto, anunciando la conmemoración de Eltzia Eguna para el próximo 18 de abril.
La presidenta de la Comisión Municipal de Participación y Desarrollo Comunitario, Anik Zubizarreta, ha subrayado el esfuerzo y la dedicación que han caracterizado el desarrollo de este espacio. El Consistorio reafirma su compromiso con Eltzia, asumiendo los gastos de suministros y mantenimiento del edificio, además de ofrecer una subvención de 35.000 euros anuales en el marco de un convenio. En este sentido, se han llevado a cabo diversas mejoras en el edificio, siendo la más reciente la instalación de un ascensor en el ala oeste, que estará operativo en las próximas semanas.
Desde su inicio, Eltzia ha mantenido su esencia como un proyecto dinámico, capaz de adaptarse a las realidades cambiantes que se presentan. Zubizarreta menciona que “es normal que haya altibajos, pero lo más importante es saber interpretarlos y ajustarse a cada momento”.
Los colectivos que utilizan el espacio enfatizan que la meta de Eltzia no es simplemente ocupar un inmueble, sino más bien utilizarlo como herramienta para activar dinámicas comunitarias. “El verdadero valor reside en las relaciones que se construyen cotidianamente”, afirman, y continúan buscando formas de potenciar la colaboración entre asociaciones y grupos locales.
Para que estas interacciones sean efectivas, la organización de Eltzia se basa en un sistema horizontal y asambleario, coordinado por el EKT (Eltziako Koordinazio Taldea), que está compuesto por seis representantes de diferentes colectivos, incluyendo Ganbara, Zai Zoi Bele (que agrupa a las bandas locales), Hotz Oñati y Txinparta Bertso Eskola, junto a cuatro personas que se encargan del mantenimiento del edificio.
El dinamizador del espacio, Eneko Ibabe, desempeña un papel esencial en el funcionamiento diario, actuando como enlace entre los diferentes grupos y atendiendo a las necesidades que surgen con regularidad. Su labor es crucial para que Eltzia siga siendo un lugar accesible y funcional para todos.
La celebración del décimo aniversario de Eltzia servirá como telón de fondo para una nueva edición de Eltzia Eguna, programada para el tercer sábado de abril. La jornada será inclusiva, invitando a todos los ‘eltzekides’ y a la ciudadanía en general. Las actividades incluirán una sesión de yoga por la mañana, un ‘bafle poteo’ por los bares del barrio, una comida popular —con tiques a la venta a partir de este viernes—, una sesión de bingo y la actuación musical del grupo Zentzu Okerrak.
Este evento no solo celebrará el éxito de Eltzia, sino que también fortalecerá el sentido de comunidad, resaltando la importancia de la colaboración y la cultura en Oñati. La historia de este espacio es un ejemplo de cómo la participación vecinal puede transformar un lugar en un verdadero punto de encuentro cultural.




























































































