El lehendakari Imanol Pradales ha manifestado su deseo de que el famoso cuadro ‘Guernica’ de Picasso sea trasladado temporalmente a Euskadi, considerándolo como una medida significativa para avanzar en la reparación histórica. Durante su intervención en el acto central del Aberri Eguna en Bilbao, Pradales pidió al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que se aclare si cumplirá los compromisos previamente acordados con el PNV en el tramo final de la legislatura.
El lehendakari planteó que el movimiento del ‘Guernica’ debería ser entendido como una cuestión de voluntad política en lugar de un desafío técnico. Propuso que la obra pudiera ser exhibida, al menos de manera temporal, en el Museo Guggenheim Bilbao, coincidiendo con la celebración de importantes aniversarios, como los 90 años del primer Gobierno vasco y el recuerdo del bombardeo de Gernika.
“¿Va a tener el Gobierno español la valentía política de traer el ‘Guernica’ a Euskadi? ¿Sí o no?”, cuestionó Pradales. Además, hizo una comparación contundente al recordar que el Gobierno había sido capaz de exhumar a Franco de su tumba en el Valle de los Caídos, mientras que el traslado de una obra de arte de Madrid a Euskadi sigue siendo un asunto sin resolver.
A pesar de que esta iniciativa no es nueva, el tono adoptado por el lehendakari ha cambiado, ya que tanto él como la vicelehendakari Ibone Bengoetxea han formalizado la solicitud al Ejecutivo central. La respuesta que han recibido, canalizada a través del Museo Reina Sofía, se basa en informes técnicos que desaconsejan cualquier movimiento debido al estado delicado de la obra.
El ‘Guernica’, pintado en 1937 como una denuncia del bombardeo de la villa vizcaína, tiene un historial de traslados que ha comprometido su conservación. Su regreso a España en 1981, tras haber permanecido en Nueva York, y su posterior traslado en 1992 al Reina Sofía requirieron complejas operaciones logísticas que evidenciaron su fragilidad. Los estudios técnicos han revelado que la obra presenta deformaciones, fisuras y un craquelado que se ha agravado con los años y desplazamientos.
La fragilidad del lienzo ha llevado a un consenso entre expertos: cualquier traslado implica riesgos considerables. La última vez que fue movido, hace más de tres décadas, requirió un despliegue técnico extraordinario, incluyendo sistemas de amortiguación y embalajes específicos.
Frente a este argumento, Pradales sostiene que el ‘Guernica’ debe ser valorado no solo desde una perspectiva de conservación, sino también por su significado histórico y emocional. “Sería una buena forma de avanzar en la reparación al pueblo vasco”, indicó, resaltando su papel como símbolo universal contra la guerra.
Además de centrarse en el ‘Guernica’, el lehendakari aprovechó su discurso para criticar a EH Bildu, cuestionando su llamada a la unidad abertzale. “Bonitos deseos, ojalá se correspondieran con la realidad”, afirmó Pradales, preguntándose sobre la ausencia de la coalición en negociaciones recientes relativas a temas como el subsidio de desempleo o la gestión de infraestructuras.
Pradales también defendió el autogobierno como pilar del bienestar en Euskadi y criticó a aquellos que, según él, obstaculizan su desarrollo. “No me cabe en la cabeza cómo alguien puede poner palos en las ruedas o minusvalorar logros positivos para la ciudadanía”, declaró, enfatizando la importancia de la autonomía vasca en el bienestar de su población.
Por último, lanzó una advertencia dirigida al Gobierno central: “Esté quien esté en la Moncloa, me reuniré las veces que haga falta, con quien haga falta, para defender los intereses de Euskadi”. Este compromiso resalta la determinación del lehendakari en la defensa de la identidad y los derechos del pueblo vasco a través de acciones concretas.





























































































