La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Políticas Lingüísticas del Gobierno Vasco, Ibone Bengoetxea, ha respondido a las recientes declaraciones de Aitor Esteban, líder del EBB del PNV, quien ha cuestionado la pluralidad política de Korrika. Este comentario surge tras la participación de varios jóvenes vinculados a Bildu en la lectura del mensaje final de la última edición, que tuvo lugar en Bilbao.
En una rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno del Gobierno Vasco, Bengoetxea defendió que la Korrika debe ser un espacio inclusivo y accesible a todas las personas que apoyan el euskera. En sus palabras, «El euskera necesita puentes y no muros. Actitudes y decisiones que atraigan a más personas a nuestra lengua y no que las alejen». La consejera también comentó que, tanto para el Gobierno Vasco como para una parte significativa de la sociedad vasca, ciertas imágenes asociadas al euskera pueden resultar hirientes.
Bengoetxea añadió que, al igual que en ediciones anteriores, se llevará a cabo una reunión de evaluación con los responsables de Korrika para analizar los resultados de esta edición y cómo ha sido recibida por la comunidad.
Controversia en torno a las imágenes de ETA
La Fundación Fernando Buesa y el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) han exigido a las instituciones vascas que se retire el apoyo económico a Korrika, tras la exhibición de 38 imágenes de presos de ETA durante la edición de este año. Ambas organizaciones consideran que el uso de la carrera como plataforma de visibilidad para estos individuos equivale a un «escaparate de legitimación del terrorismo». Además, han documentado casos en los que portavoces de Korrika han solicitado la excarcelación de estos presos.
Entre los hechos más preocupantes señalados se incluye la cesión del testigo a presos de ETA y la lectura del mensaje final por parte de Aitzol Gil de San Vicente Pla, hijo del exlíder de ETA David Pla. Según los denunciantes, la utilización simbólica de los hijos de estos presos para transmitir mensajes en Korrika es «indigna e inmoral» y contribuye a un blanqueamiento del terrorismo.
Fundación Buesa y Covite argumentan que los eventos mencionados «no son inevitables», sino que son posibles porque AEK los tolera. Critican que, mientras se excluyó a Comisiones Obreras, se permitió la exhibición de imágenes de etarras, lo que consideran una contradicción. Por ello, han solicitado al Gobierno Vasco, así como a las diputaciones, parlamentos y ayuntamientos, que suspendan cualquier colaboración económica con la Korrika hasta que AEK condene públicamente los actos de apoyo a los presos de ETA y adopte medidas eficaces para impedir que se repitan.
Es importante señalar que su denuncia no está dirigida a quienes participan de buena fe en la defensa del euskera, sino contra aquellos que utilizan la carrera para exaltar a exmiembros de ETA y la organización que lo permite. A medida que se acerca la próxima edición de Korrika, el debate sobre su pluralidad y el uso de la simbología relacionada con el terrorismo seguirá siendo un tema candente en la sociedad vasca.





























































































