La consejera María Ubarretxena ha anunciado en el Parlamento Vasco las medidas que está tomando el Gobierno Vasco para apoyar a empresas en crisis. En su comparecencia, Ubarretxena detalló que actualmente están asistiendo a 20 empresas que enfrentan severas dificultades, lo que pone en riesgo alrededor de 3.400 puestos de trabajo. Además, mencionó que 22 compañías ya han logrado encontrar soluciones satisfactorias, salvando así 3.960 empleos.
Durante su intervención, la consejera destacó la diversidad de sectores afectados, que incluye industrias eléctricas, metalúrgicas, de electrodomésticos, así como de fundición y papel. Entre las empresas que atraviesan problemas se encuentran General Electric y Edesa Industrial, entre otras, con plantillas que oscilan entre dos y 500 trabajadores. Ubarretxena subrayó que las situaciones son variadas, desde la búsqueda de un nuevo socio hasta la necesidad de refinanciar créditos o incluso la posibilidad de entrar en concurso de acreedores.
Según la consejera, la colaboración con el Gobierno Vasco resulta más efectiva cuando las empresas se acercan en busca de ayuda. Sin embargo, reconoce que algunos casos prefieren mantener sus problemas en privado, lo que dificulta la intervención del Ejecutivo. A pesar de ello, se ha mostrado positiva, ya que en el último año se han recibido 49 proyectos de implantación empresarial en Euskadi, con 11 casos que se han materializado, resultando en una inversión global de 12 millones de euros que ha generado 483 nuevos empleos.
Ubarretxena también hizo hincapié en la estrategia del Gobierno de no intentar atraer empresas de Cataluña, argumentando que sería contraproducente «contribuir a la desubicación» de industrias catalanas en medio de la inestabilidad política que atraviesan. «No vamos a estar en esa pelea», afirmó, deseando que las empresas que han salido de Cataluña regresen a su lugar de origen. Esta postura refleja una visión más amplia del Gobierno Vasco, que se centra en la captación de nuevas inversiones sin buscar aprovechar la situación de otras comunidades.
La parlamentaria del PP, Mari Carmen López de Ocariz, fue la que impulsó la comparecencia de Ubarretxena, cuestionando por qué ninguna de las casi 2.000 empresas que han abandonado Cataluña desde el 1 de octubre se ha fijado en el País Vasco como posible destino. A lo que la consejera respondió que la prioridad es que esas compañías recuperen su estabilidad en Cataluña, evitando así competir por su deslocalización.
Este enfoque del Gobierno Vasco resalta la importancia de fomentar un entorno positivo para las empresas locales y atraer nuevas inversiones, todo ello en un contexto donde el tejido industrial de Euskadi enfrenta desafíos significativos. Con la colaboración del Ejecutivo, se espera que tanto las empresas en crisis como las nuevas iniciativas encuentren un camino hacia la recuperación y el crecimiento económico en la región.




























































































