Una reciente encuesta realizada por el Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco ha revelado que todos los miembros del ejecutivo de Iñigo Urkullu han recibido una valoración positiva en sus gestiones. Este sondeo se llevó a cabo de manera telefónica con 1.096 ciudadanos, y los resultados indican que, en general, la población considera que el Gobierno del PNV es capaz de enfrentar los desafíos de Euskadi, aunque necesitan tiempo para implementar sus políticas.
A pesar de la buena valoración del ejecutivo, los partidos de la oposición no han logrado el mismo nivel de aprobación. En este sentido, EH Bildu se sitúa a la cabeza con una calificación de 4,7, seguido del PSE-EE con un 4,1. Las puntuaciones más bajas corresponden a UPyD, que obtuvo un 2,8, y al PP, con un 2,6. Este dato refleja una notable diferencia en la percepción de los ciudadanos hacia el gobierno y la oposición.
En términos de aceptación, el 51% de los encuestados considera que el Gobierno Vasco entiende bien las necesidades de la ciudadanía, aunque un 52% de los participantes considera que la administración aún no ha explicado adecuadamente sus proyectos. Aun así, la puntuación media del ejecutivo ha aumentado en tres décimas desde 2013, alcanzando un 5,7. Este crecimiento sugiere que, a pesar de los retos, la labor del Gobierno está siendo reconocida por la población.
El lehendakari Urkullu ha identificado tres ejes fundamentales para su legislatura: la reactivación económica, la paz y convivencia, y la búsqueda de un nuevo estatus político. Según la encuesta, estos temas resuenan con los ciudadanos, quienes consideran que son prioritarios. Este alineamiento entre las preocupaciones del electorado y el enfoque del ejecutivo es un indicador de la «sintonía» existente entre ambos.
En cuanto a la valoración de la situación política en Euskadi, el sondeo señala que un 25% de la población califica la situación actual como buena o muy buena. La mitad, sin embargo, la considera regular. En comparación con el resto de España, donde apenas un 1% de los ciudadanos valora positivamente la situación política, los vascos muestran una percepción más optimista. Un 21% opina que las cosas han mejorado en el último año, mientras que el 54% cree que se mantienen igual.
El conocimiento que tiene la ciudadanía sobre los miembros del ejecutivo es alto; el portavoz del Gobierno, Josu Erkoreka, es reconocido por el 72% de los encuestados, mientras que Urkullu alcanza una cifra del 95%. Aunque el grado de conocimiento de otros miembros del Gobierno es más bajo, la mayoría de ellos también recibe una aprobación positiva.
Estos resultados subrayan la importancia de la comunicación y la conexión entre el Gobierno y la ciudadanía. Con más de la mitad de los encuestados sintiendo que las explicaciones sobre las iniciativas gubernamentales son insuficientes, es evidente que el Gobierno Vasco tiene un reto por delante: mejorar la divulgación de sus proyectos y logros para ganar mayor respaldo popular. En un contexto político donde la confianza es crucial, fortalecer estos lazos podría resultar decisivo para el futuro del ejecutivo vasco.




























































































