El Memorial Goñi de Zumarraga ha llegado a su fin, y ya se conocen a los campeones de esta edición. Este miércoles, Bingen Beitia se coronó en la final del cuatro y medio de categoría promesas tras derrotar a Harkaitz Murua con un resultado de 22-11. En el torneo de parejas elite, la pareja formada por Arribillaga y Elorz superó a Igoa y Bernaola en un encuentro muy reñido que finalizó con un marcador de 22-19. El evento tuvo lugar en el frontón Beloki, que registró un lleno absoluto.
La actuación de Beitia en la modalidad de cuatro y medio fue sobresaliente. Después de eliminar a Cestau en semifinales y mostrar una gran habilidad contra Nazabal, el pelotari de Zeanuri elevó su rendimiento durante la final, logrando así arrebatar la txapela a Murua, quien era visto como favorito. Desde el inicio, Beitia tomó la delantera en el marcador y, a pesar de los errores iniciales, se consolidó como el dominador del partido.
El encuentro empezó con un ritmo titubeante, pero a partir del empate a tres, Beitia mostró su capacidad para romper el equilibrio, logrando un parcial de 7-0 que le permitió distanciarse en el marcador. Su saque resultó clave, sumando hasta cinco tantos directos. Además, su precisión con el gancho superó a la de Murua, quien no pudo encontrar su ritmo habitual.
A medida que el partido avanzaba, Beitia se posicionó con una ventaja clara (13-4), y aunque Murua intentó reaccionar, no logró mantener la presión necesaria. La falta de precisión en momentos clave y la incapacidad para sumar rachas positivas le pasaron factura. Finalmente, el esfuerzo de Beitia, respaldado por una afición entusiasta, le permitió alzarse con el título con total justicia, destacándose por su técnica y su contundencia en el juego.
En el torneo de parejas elite, los finalistas ofrecieron un espectáculo vibrante, repleto de emoción que mantuvo en vilo a los asistentes. Oier Elorz tuvo una actuación destacada con sus potentes zurdazos, mientras que Fermín Arribillaga mostró destellos de gran calidad. Ambos lograron hacerse con el triunfo en una final que fue considerada como la mejor del torneo.
Elorz y Arribillaga habían demostrado desde el principio su fortaleza como pareja, y su desempeño en la final no defraudó. Después de un inicio titubeante, Elorz tomó el control del partido, logrando abrir una ventaja significativa en el marcador. Sin embargo, Igoa y Bernaola, que también habían brillado en las etapas anteriores del torneo, lucharon con fervor por una remontada casi histórica, llegando a empatar a 18 y 19 en el marcador.
A pesar de sus esfuerzos, Igoa y Bernaola no lograron completar la remontada, y el partido culminó con la victoria de Arribillaga y Elorz, quienes se alzaron con merecidas txapelas. En el torneo popular, Agirre y Tapiador también revalidaron su título, venciendo a Rodríguez y Alemán por 18-11.
El evento ha contado con la colaboración de NOTICIAS DE GIPUZKOA, que ha apoyado esta tradición del deporte vasco. La celebración de este torneo no solo destaca la relevancia de la pelota vasca en la cultura local, sino que también refuerza el compromiso de la comunidad con el fomento de este deporte, tan arraigado en la sociedad gipuzkoana.





























































































