La consejera María Ubarretxena del Gobierno Vasco ha destacado la importancia de actualizar la Orden de amarres en el ámbito de la navegación recreativa en las próximas semanas. Esta iniciativa surgirá tras la constitución de los Consejos Portuarios Municipales Vascos, que se llevará a cabo en breve. La consejera se reunirá con la Coordinadora de Asociaciones de Personas Usuarias de Embarcaciones de Recreo y de los Puertos de Euskadi, conocida como «Cauerpe», para atender las inquietudes y necesidades que se plantean en torno a los amarres para embarcaciones deportivas.
El nuevo Consejo Portuario de Donostia-San Sebastián se establecerá a comienzos de abril, lo que permitirá que todas las localidades costeras del País Vasco, incluyendo Hondarribia, Orio, Getaria y otros, cuenten con un órgano que gestione los espacios portuarios. Este consejo facilitará la coordinación de actividades en la costa, abarcando aspectos relacionados con la pesca y los deportes náuticos.
La futura Orden de amarres impactará inicialmente en los puertos donde las convocatorias para plazas se llevaron a cabo antes de 2017, como Hondarribia y Bermeo. La consejera ha enfatizado que el crecimiento de la actividad náutico-recreativa es una prioridad para su departamento, ya que la competencia en materia de puertos es exclusiva del Gobierno Vasco, siempre que no se trate de puertos de interés general.
Desde 2004, ha existido una normativa que regula la concesión de autorizaciones temporales de amarres, aunque ha requerido ajustes a lo largo de los años. En 2017, se modificó para alinearse con la normativa vigente. La consejera mencionó que una recomendación de 2009 sugería implementar un sistema de adjudicación que garantizara la libre concurrencia de solicitantes, sin favorecer a los usuarios actuales.
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco en 2015 determinó que el procedimiento de asignación de amarres a través de contratos privados debía adaptarse. Esta decisión obligó a la creación de una nueva normativa que regulara el otorgamiento de plazas de amarre en todos los puertos vascos.
La consejera también ha apuntado que la gran demanda en el sector náutico ha llevado a la administración a instalar nuevos amarres en los puertos bajo su gestión. Esto ha hecho necesaria una uniformidad en las condiciones de uso. La nueva normativa de 2017 fue diseñada para establecer un marco jurídico que permitiera asignar amarres de manera justa y transparente, garantizando el acceso a los usuarios.
En la actualidad, hay un total de 3.757 plazas de amarres en los puertos de la administración vasca y una demanda oficial de 5.873 plazas, lo que pone de manifiesto un desajuste entre la oferta y la demanda. El Gobierno Vasco ha decidido revisar la normativa vigente a raíz de convocatorias previas en 2022, reconociendo la necesidad de adaptar las regulaciones a la realidad actual del sector.
Han pasado siete años desde la implementación de la orden anterior y se ha observado un rápido desarrollo en la náutica de recreo. Esto ha llevado a la conclusión de que es esencial actualizar la normativa para que responda a las nuevas demandas y pueda contar con la participación activa de las asociaciones de usuarios de puertos vascos.
Barredo ha subrayado que una de las estrategias del departamento es aumentar la oferta de plazas de amarre y adecuar las existentes a las nuevas necesidades. Esto incluye la reordenación de espacios portuarios infrautilizados y la implementación de nuevas tecnologías, como las marinas secas, que ofrecen alternativas viables a los amarres tradicionales. Una de las acciones planificadas es la reordenación del muelle de Artza en Bermeo, que será licitada este verano, buscando optimizar el uso del área y mejorar el acceso para las embarcaciones de pesca y recreo.






























































































