El Gobierno Vasco ha dado luz verde a un nuevo programa de ayudas orientado a la cosecha en verde de viñedos, con un presupuesto asignado de 2.146.000 euros. Esta iniciativa, que se enmarca dentro de la Intervención Sectorial Vitivinícola del Plan Estratégico de la Política Agrícola Común (PEPAC) 2023-2027, busca garantizar la estabilidad en el sector vitivinícola. Su objetivo principal es evitar la sobreproducción y fomentar un equilibrio en el mercado.
Las ayudas están destinadas a viticultores y viticultoras que cultiven viñedos para la producción de uva destinada a vinificación en la Comunidad Autónoma del País Vasco. La técnica de la cosecha en verde implica la eliminación de los racimos antes de que maduren, lo que ayuda a controlar la producción en años donde se prevé un exceso de oferta. Este método contribuye a estabilizar precios y asegurar la viabilidad económica de las explotaciones.
El proceso para solicitar estas ayudas comenzará al día siguiente de la publicación de la orden correspondiente en el Boletín Oficial del País Vasco. El plazo para presentar las solicitudes permanecerá abierto hasta el 29 de abril de 2026. Para llevar a cabo la tramitación, los interesados deberán hacerlo exclusivamente por medios electrónicos a través de las sedes de las diputaciones forales de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa.
Las personas que resulten beneficiarias deberán cumplir con varios compromisos. Entre ellos, se encuentra la obligación de llevar a cabo la cosecha en verde en toda la superficie solicitada, así como la prohibición de vendimiar las parcelas afectadas. Además, deben realizar estos trabajos antes del 15 de julio de 2026.
La resolución de las ayudas será notificada antes del 30 de junio de 2026. De no emitirse una resolución expresa en este plazo, se entenderá que la solicitud ha sido desestimada por silencio administrativo. Este enfoque se considera esencial para mantener la competencia y la sostenibilidad en un sector que es fundamental para la economía vasca.
Además, este programa de ayudas se presenta en un contexto donde la producción vitivinícola en el País Vasco ha mostrado un crecimiento significativo en los últimos años. La apuesta por la calidad en lugar de la cantidad ha llevado a muchas bodegas a adoptar prácticas más sostenibles y responsables, alineándose con las demandas del mercado actual.
El impulso a la cosecha en verde refleja, por tanto, un esfuerzo del Gobierno Vasco para apoyar a los productores en la búsqueda de un equilibrio entre oferta y demanda. Este tipo de medidas no solo beneficia a los viticultores, sino que también tiene un impacto positivo en la calidad del vino que se produce en la región, garantizando que el producto final cumpla con los estándares que los consumidores esperan.
En conclusión, la aprobación de estas ayudas es un paso importante para consolidar la estabilidad del sector vitivinícola en el País Vasco, permitiendo a los productores adaptarse a las fluctuaciones del mercado y asegurando la sostenibilidad de sus explotaciones a largo plazo. El compromiso del Gobierno Vasco con el desarrollo de políticas que favorecen la viabilidad económica de las bodegas es un indicativo de la relevancia de este sector dentro del tejido económico de la comunidad autónoma.






























































































