Las diputaciones forales de la Comunidad Autónoma Vasca tienen previsto anunciar el miércoles una serie de medidas para hacer frente a las dificultades económicas derivadas de la guerra en Irán. Esta comparecencia se llevará a cabo en el Palacio Foral de San Sebastián, donde intervendrán a mediodía los tres diputados generales: Eider Mendoza por Gipuzkoa, Elixabete Etxanobe por Bizkaia y Ramiro González por Álava.
El anuncio se produce después de que la Diputación de Álava revelara el pasado 12 de marzo que estaba trabajando, en colaboración con las otras diputaciones y el Gobierno Vasco, en el diseño de medidas fiscales orientadas a apoyar a las empresas. Entre estas medidas se incluyen el aplazamiento extraordinario del pago de impuestos, la flexibilización de plazos, la exoneración de pagos fraccionados y la amortización acelerada de inversiones, así como el adelanto de las devoluciones del IVA.
Por su parte, la Diputación de Bizkaia había anunciado el 25 de marzo que estaba estudiando también la posibilidad de aplicar aplazamientos en el pago de tributos a empresas y autónomos, así como otras iniciativas destinadas a “inyectar liquidez” en el tejido económico. Estas acciones buscan mitigar el impacto de las medidas que ha aprobado el Gobierno central, que se estima provocarán una reducción en la recaudación de impuestos concertados de unos 232 millones de euros durante el próximo trimestre (abril, mayo y junio). De esta cantidad, se prevén 125 millones de euros en Bizkaia, 71 millones de euros en Gipuzkoa y 36 millones de euros en Álava.
Las nuevas medidas que se presentarán este miércoles complementarán el paquete de ayudas que el Gobierno Vasco acordó el pasado 17 de marzo. Este conjunto de iniciativas, diseñado especialmente para la industria, las pequeñas y medianas empresas, y la protección del empleo, tiene una dotación económica que asciende a 1.047 millones de euros.
Con estas acciones, las diputaciones vascas buscan no solo aliviar la situación actual de las empresas, sino también preparar un entorno más favorable para la recuperación económica a medio y largo plazo. La coordinación entre las diferentes instituciones se presenta como clave para abordar la crisis generada por los conflictos internacionales, y se espera que estas medidas ayuden a estabilizar el empleo y a mantener la actividad en sectores que se están viendo severamente afectados.
El impacto de la guerra en Irán ha generado una serie de desafíos económicos a nivel global, y Gipuzkoa no es ajena a esta realidad. La estrategia conjunta de las diputaciones podría ser un modelo a seguir en otras comunidades que enfrentan situaciones similares, donde la colaboración entre entidades es esencial para hacer frente a las adversidades económicas.































































































