Un trabajador del Ayuntamiento de Urretxu, Gaizka Arakama, ha presentado una denuncia tras no recibir el permiso extraordinario que solicitó para cuidar de su esposa, quien padece cáncer. Frustrado por la falta de respuesta, Arakama decidió buscar ayuda del Ararteko, organismo que ha respaldado su reclamación.
Arakama utilizó inicialmente los cinco días de permiso disponibles según el convenio Udalhitz, y posteriormente solicitó diez días adicionales que habían sido aprobados para casos de enfermedades graves. «Entregué toda la documentación necesaria», explicó, añadiendo que incluso adjuntó informes adicionales debido a los obstáculos que encontró en el Ayuntamiento. Sin embargo, su solicitud fue rechazada sin una justificación clara ni documentación oficial. «Han pasado casi dos años y no he recibido respuesta alguna», lamentó.
El trabajador explicó que, en su intento de resolver la situación, el Ayuntamiento ofreció argumentos contradictorios y utilizó tácticas para dilatar el proceso. «Este proceso ha durado un año, y el Ararteko ha recogido en su informe que el Ayuntamiento intentó retrasar la situación», indicó. Finalmente, el defensor del pueblo recomendó concederle el permiso, pero el Ayuntamiento no ha reaccionado. «Dijeron que ya habían dado suficientes explicaciones y que el asunto había prescrito», puntualizó Arakama, a lo que el Ararteko respondió que esa prescripción no se aplicaba al caso.
El trabajador se siente profundamente herido por la falta de apoyo recibido. «La situación ha sido muy dura. No solo se desentendieron de nosotros, sino que además sentí que se me culpaba», comentó. Recuerda que un empleado del Ayuntamiento le mencionó que el permiso de diez días es para enfermedades más graves. «¿Más graves que un cáncer?», se preguntó, expresando su indignación. Para él, la falta de empatía en el trato recibido es dolorosa, especialmente en un contexto donde se promueve la concienciación sobre el cáncer. «El hecho de que el Ayuntamiento se tome una foto en el Día Internacional del Cáncer de Mama duele mucho», concluyó Arakama, subrayando que han decidido hacer pública su situación para dar visibilidad a su experiencia.




























































































