El Gobierno Vasco ha anunciado que el opositor venezolano Leopoldo López recibirá la nacionalidad española este martes. Este acto se llevará a cabo mediante un real decreto que se aprobará en el Consejo de Ministros, utilizando una vía excepcional conocida como carta de naturaleza. La decisión responde a la falta de posibilidades del dirigente crítico con el régimen de Nicolás Maduro para presentar la documentación necesaria por los canales convencionales, dado su estatus actual.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha justificado esta excepción por la “situación tan especial” en la que se encuentra López, quien actualmente carece de pasaporte y enfrenta un proceso en Venezuela que busca retirar su nacionalidad. Según Albares, esta norma, recogida en el Código Civil español, se aplicará de forma habitual en este caso. El ministro también ha recordado que desde 2020, aproximadamente 200.000 venezolanos han llegado a España bajo un “estatuto único” que les otorga protección.
López, quien abandonó Venezuela el 24 de octubre de 2020, había estado en la residencia del embajador español en Caracas desde el 30 de abril de 2019, tras haber liderado un levantamiento junto a Juan Guaidó con el fin de derrocar a Maduro. El intento de revuelta no logró el apoyo necesario y, tras su fracaso, se refugió en la mencionada residencia. Su huida agravó las tensiones diplomáticas entre España y Venezuela, donde el régimen acusó al Gobierno español de complicidad en su salida del país.
A finales del año pasado, el Gobierno venezolano anunció la retirada inmediata del pasaporte de López y el inicio de un proceso judicial para anular su nacionalidad, en un intento de crear un limbo legal para él. La entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez comunicó esta medida, señalando que las autoridades venezolanas procederían con su anulación. El Ejecutivo español busca resolver esta situación, que ha sido calificada como un compromiso con el pueblo venezolano por la portavoz adjunta del PSOE, Enma López.
En recientes declaraciones, Leopoldo López ha expresado la necesidad de que todos los miembros de la oposición en Venezuela trabajen juntos para establecer un calendario electoral. Sin embargo, ha señalado la falta de claridad sobre una posible transición política en el país y ha manifestado su deseo de regresar a Venezuela “lo antes posible”, aunque reconoce que actualmente no existen las condiciones adecuadas para hacerlo.
La concesión de la nacionalidad a López no solo representa un acto simbólico de apoyo a la oposición venezolana, sino que también subraya el compromiso de España en la defensa de los derechos humanos y la democracia en América Latina. Este episodio pone de relieve la complicada relación entre los gobiernos de España y Venezuela, un tema que seguirá teniendo implicaciones en la política exterior española en el futuro.





























































































